Stephen Miller fue designado por Donald Trump como uno de los funcionarios que integrará la cúpula gubernamental temporal encargada de la transición en Venezuela. Miller se desempeña actualmente como asesor de Seguridad de Estados Unidos y subjefe de gabinete de políticas de la Casa Blanca, cargos desde los cuales ha participado en la formulación de decisiones estratégicas del gobierno estadounidense.
De acuerdo con la información conocida, Miller hará parte de este esquema junto al secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth. El grupo tendrá a su cargo la coordinación de las acciones políticas y administrativas definidas por la Casa Blanca en el marco del proceso de transición venezolana.
De Miller se sabe que es un funcionario leal a Trump y asesor muy influyente en el tema de la inmigración.
A sus 39 años se ha convertido en un rostro habitual a las puertas de la Casa Blanca, donde suele respaldar las declaraciones de Trump y responder preguntas de los periodistas.
Vestido siempre con trajes elegantes, da voz a los argumentos de la extrema derecha sobre el supuesto declive de Occidente por una “invasión” de migrantes. De sus palabras se deduce que algo tiene que ver cada vez que Trump intenta extender el poder ejecutivo hasta límites sin precedentes, como el uso incluso de leyes de emergencia para deportar a migrantes.
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El subjefe de gabinete de estrategia política y asesor de seguridad nacional también está en primera línea cuando se trata de aplicar las políticas de Trump. Según el diario The Wall Street Journal, fue Miller quien en mayo ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que redoblara sus esfuerzos porque el número de deportaciones diarias era inferior al del año pasado bajo el mandato de Joe Biden.