Un joven barranquillero que habría sufrido una crisis nerviosa dentro de una aeronave estadounidense podría enfrentar cargos cuyas penas son de cinco años o más de prisión.
La empresaria y principal sospechosa del caso de dos menores de edad que ingirieron un peligroso químico en unas frambuesas fue capturada en el río Támesis, en Londres.
Los denunciantes habían sido expuestos a jornadas laborales de hasta 84 horas semanales e inclusive recibieron documentación falsa para regularizar el contrato.