Un tribunal alemán dictó este lunes 4 de mayo penas de cárcel contra la madre y los abuelos de una niña que estuvo siete años encerrada sin recibir educación ni atención médica, pero, ¿cuál fue la razón de este comportamiento?
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La niña, que ahora tiene 11 años, permaneció enclaustrada en la vivienda de los abuelos en la localidad de Attendorn, en el oeste de Alemania, antes de ser liberada en septiembre de 2022. El aislamiento le provocó problemas de desarrollo graves.
De acuerdo con el diario Bild, durante esos años atrás las autoridades encontraron a la niña, quien no podía moverse con facilidad debido a que nunca tuvo contacto con el mundo exterior, aunque no tenía signos de maltrato o desnutrición.
Según la fiscalía, luego de una larga investigación, la madre se inventó una historia para ocultar todos los hechos sobre la ubicación de su hija. Dijo que se había mudado a Italia con la menor y cortó el contacto con el padre de la joven afectada.
Y es que al parecer la madre había tomado la decisión de ocultar de forma definitiva a su hija del padre, quien la había reportado como desaparecida en 2013, cuando apenas tenía meses de nacida. Esto se debió a que ambos se separaron y el hombre consiguió a otra pareja.
El padre, al ver que todos los regalos y cartas que le enviaba a su hija eran regresados sin abrir, habló con las autoridades para informar lo que estaba pasando con la menor, al punto de creer que la habían secuestrado a ella y a su madre.
Al final, las autoridades se dieron cuenta de que los abuelos también fueron cómplices. Hacían las compras y le mentían a todas las personas que preguntaban sobre la situación diciendo que la niña se encontraba en Italia.
La madre fue declarada este lunes culpable de secuestro, sustracción de menor y maltrato a una persona vulnerable, por lo que fue condenada a cinco años de prisión, informó una portavoz del tribunal de Siegen.