La liga colombiana es la tercera con mayor promedio de edad en Suramérica: los futbolistas de los 20 equipos que participan en el torneo nacional tienen una media de 27,1 años. El rentado local solo es superado por el torneo de Brasil, que promedia 27,2 años, y el paraguayo, que lo tiene en 27,5, de acuerdo con datos de Transfermarkt.
Eso tiene una explicación. En los últimos mercados, los equipos colombianos se han centrado en repatriar futbolistas veteranos, viejas glorias del balompié criollo que brillaron en algún momento en el país, se fueron al extranjero –o debutaron allá–, y ya están viviendo el ocaso de sus carreras profesionales.
El ejemplo más claro es Falcao García. El delantero samario, que el 10 de febrero cumplirá 40 años, firmó contrato –por tercera vez–, con Millonarios el miércoles de esta semana para tener “su último baile”, como lo calificó el cuadro embajador. El atacante, máximo goleador de la Selección Colombia, volvió de una inactividad de seis meses para intentar buscar ser campeón con el equipo del cual es hincha.
García se ve en forma. Durante su tiempo sin equipo entrenó duro: hizo gimnasio, trotó, realizó fundamentación. Todo lo mostró en sus redes sociales. Se pensaba que iría al fútbol argentino, paraguayo y ecuatoriano. Falcao no salió bien del balompié nacional cuando se fue en junio de 2025. En la última rueda de prensa que dio, se quejó del arbitraje y aseguró que perjudicaban al equipo para el que jugaba. Por eso recibió sanción. Se pensaba que no la tendría que pagar, que iría a cualquier liga menos a esta.
¿Quiénes son los otros veteranos que llegaron y suenan para la Liga?
El fútbol colombiano es, según datos de la CIES, el séptimo que más exporta jugadores en el mundo y el tercero en Suramérica. Casi todos los futbolistas que salen del país son jóvenes figuras que van a equipos de la MLS de Estados Unidos, mientras que otros dan el paso a Brasil, Argentina, África –incluso–, y Europa: el sueño de todos.
Hay varios ejemplos claros en este mercado de pases: Juan David Arizala, de 20 años, fue vendido por el DIM al Udinese de Italia a cambio de 3 millones de euros. Joel Canchimbo, de la misma edad, suena para irse del Junior de Barranquilla al Botafogo de Brasil a cambio de 2 millones de dólares; mientras que José Enamorado podría salir al Gremio de Porto Alegre y Brayan León Muñiz, delantero del Medellín, se iría para el Mamelodi Sundowns de Sudáfrica por 3.5 millones de dólares.
Colombia es un mercado exportador. Comprar, como expresó el presidente de Nacional Sebastián Arango Botero en charla con este diario, es más complicado. Por un lado, porque los equipos de Brasil, Argentina y Estados Unidos, tienen chequeras largas que pueden competir en salarios con algunos equipos de Europa. De otra parte debido a que las opciones que quedan para el rentado criollo son limitadas.
Por eso se hacen esfuerzos para firmar a viejas glorias, que aún tienen talento –su gran virtud es conservarse–, pero también cuentan con la vida “casi resuelta” y bajan sus pretensiones financieras. Además de Falcao, es el caso de jugadores como David Ospina, que regresó a Nacional y a los 37 años es figura, Mateus Uribe, quien tiene 34 años y juega en el cuadro verde, y Adrián Ramos, que regresó del retiro para jugar con América de Cali un “último baile”. El próximo 22 de enero cumplirá 40 años.
Pero no solo sucede con jugadores colombianos. Esta semana Atlético Nacional anunció el fichaje del lateral argentino Milton Casco, de 37 años, para el 2026. El futbolista, que fue campeón de Libertadores con River Plate, aportará experiencia a los verdes, pero la afición se ha quejado porque esperaban alguien más joven.
Otros hinchas que piden el regreso de un referente son los del Medellín, quienes sueñan con el retorno del argentino Germán Cano, delantero de 38 años que juega en el Fluminense de Brasil y tiene contrato hasta el 31 de diciembre de este año. El atacante ha dicho que su deseo es retirarse en el DIM. Sin embargo, el cuadro rojo, por el momento, no han podido cerrar su firma.
La que sí concretaron fue la del volante chocoano Didier Moreno, de 34 años, quien salió del Junior de Barranquilla después de ser campeón un par de veces –una contra el Medellín–, para que reforzara al equipo en la próxima temporada. Fue la contratación con la que, hasta el momento, “rompieron el mercado”.