El camino de Junior de Barranquilla en la Copa Libertadores continúa cuesta arriba. El equipo ‘tiburón’ cayó 2-0 ante Sporting Cristal en la tercera fecha del torneo y sigue sin conocer la victoria en el certamen continental, en una noche marcada por un hecho que cambió por completo el desarrollo del partido.
El punto de quiebre llegó temprano. Apenas al minuto 21, la expulsión del defensor Jermein Peña obligó a replantear todo lo trabajado durante la semana por el técnico Alfredo Arias. Con un hombre menos durante gran parte del compromiso, Junior perdió orden, solidez y cualquier margen de maniobra frente a un rival que supo aprovechar la ventaja.
Más allá del resultado, lo que dejó secuelas fue el ambiente en el vestuario. El arquero uruguayo Mauro Silveira no ocultó su molestia y fue contundente al analizar lo sucedido. En declaraciones a ESPN, señaló que la expulsión “arruinó todo lo que preparamos en la semana” y calificó la acción como una “falta de respeto” hacia el equipo.
Silveira fue más allá y dejó claro que no es un hecho aislado. Reconoció que aún no han hablado directamente con Peña, pero anticipó que habrá una conversación interna y posibles decisiones dentro del plantel. Para el guardameta, el impacto de la tarjeta roja fue determinante: enfrentar a un equipo sólido como Sporting Cristal en su casa, y además con inferioridad numérica, hacía el desafío prácticamente imposible.
El arquero también respaldó la decisión arbitral, asegurando que no hay nada que reprocharle al juez y reafirmando su inconformidad: “Estoy molesto, es una falta de respeto a nosotros mismos. No es la primera vez”, sentenció, dejando entrever una preocupación más profunda sobre la disciplina del equipo en instancias internacionales.
Y es que el caso de Jermein Peña no es nuevo. El defensor ha sido señalado en repetidas ocasiones por su juego fuerte, acumulando expulsiones tanto en el ámbito local como ahora en el internacional, una situación que vuelve a ponerlo en el centro de la crítica y que podría traer consecuencias dentro del grupo.
Así, Junior no solo regresa de Perú con una derrota, sino también con interrogantes internos que deberá resolver rápidamente si quiere mantener vivas sus aspiraciones en la Copa Libertadores.