Aunque en Colombia el voto en blanco en segunda vuelta no tiene incidencia jurídica —a diferencia de la primera, en la que si gana se tienen que repetir las votaciones con candidatos distintos—, representa una opción y derecho democrático de descontento hacia las opciones finales o de no identificación con las propuestas de país que ofrecen. Sin embargo, las reñidas elecciones de 2026 dejaron un dato hasta ahora inédito en el historia política del país: el voto en blanco fue superior a la diferencia de votos entre los dos candidatos de segunda vuelta.
Desde la entrada en vigencia de la Constitución Política de 1991 se estableció el sistema de balotaje en las elecciones presidenciales, pues hasta 1990 quien ganaba lo hacía en una sola ronda. Desde entonces, hay segunda vuelta cuando alguno de los candidatos no alcanzara el 50 % de los votos más uno en primera.
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En 1994, cuando se estrenó el método de elección, llegaron a la definición final Ernesto Samper y Andrés Pastrana. El primero ganó la Casa de Nariño al sacar 3.733.366 votos, mientras que Pastrana obtuvo 3.576.781. El voto en blanco obtuvo 72.536 apoyos, mientras que la diferencia entre ambos fue de 156.585 (2,12 %).
Cuatro años después, el conservador Pastrana obtuvo su revancha ante el candidato del Partido Liberal Horacio Serpa, a quien venció con 6.114.752 sufragios contra 5.658.518. Para entonces, el voto en blanco fue de 372.749 y la diferencia entre ambos llegó a los 456.234 votos (3,86 %).
En 2002 y 2006 no hubo segunda vuelta, pues Álvaro Uribe ganó ambas elecciones sobrepasando el 50 % de la votación: en su primera elección alcanzó 5.862.655 apoyos (54,51 %) y en su reelección sacó 7.397.835 votos (62,35 %).
Doce años pasaron para que Colombia volviera a vivir una segunda vuelta: fue en 2010 entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus. El primero obtuvo 9.028.943 votos y ganó la Presidencia, y el segundo alcanzó 3.587.975. El voto en blanco —que para entonces fue la opción que eligió el entonces senador Gustavo Petro— tuvo 444.274; por su parte, la diferencia entre ambos fue de 5.440.968 votos (42,12 %): hasta ahora, es la diferencia más amplia en una segunda vuelta en los 32 años que lleva de implementada en el país.
En 2014 Santos aspiró a la reelección en un carrera presidencial que fue un cabeza a cabeza reñido hasta el final. Tras perder la primera vuelta frente a Óscar Iván Zuluaga, en el balotaje remontó: alcanzó 7.839.342 apoyos, mientras que su rival llegó a 6.917.001. En esa elección el voto en blanco fue de 618.759 y la diferencia entre ambos fue de 922.341 votos (5,99 %).
El uribismo regresó al poder en 2018 con Iván Duque. En una elección que ganó con ventaja, se impuso tanto en primera como en segunda vuelta. En esta última sacó 10.398.689 votos y derrotó a Gustavo Petro, quien llegó a 8.040.449 apoyos. El voto en blanco se ubicó en 807.924 y —a pesar de la estigmatización que tuvo esa opción por parte de la campaña del entonces candidato perdedor— la diferencia fue de 2.358.240 (12,26 %).
En 2022 la izquierda subió al poder con Gustavo Petro, en su tercer intento por llegar a la Casa de Nariño. Aunque ganó la primera vuelta con ventaja sobre su rival, en segunda vuelta tuvo una victoria apretada. Ganó con Petro 11.281.013 sufragios ante los 10.580.412 de Rodolfo Hernández (q.e.p.d). El blanco sacó 500.043 y la diferencia entre esos candidatos fue de 700.601 votos (3,13 %).
Para este año la tradición con el voto en blanco se rompió y por primera vez se ubicó por encima de la diferencia que hubo entre los candidatos de segunda vuelta. El abogado penalista Abelardo de la Espriella venció con 12.959.542 apoyos al senador Iván Cepeda, quien sacó 12.708.712. El voto en blanco llegó a 426.848, pero la diferencia fue de 250.830 sufragios (0,96 %).
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Esas cifras, no obstante, no pueden tomarse como que le hubieran dado la victoria al candidato petrista, puesto que la naturaleza del voto en blanco es de rechazo a los candidatos y así como las personas que optaron por esa opción hubieran podido irse con él, también lo habrían podida hacer con De la Espriella.
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