El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) volvió a enfrentar fuertes presiones fiscales durante el primer semestre de 2026, luego del alivio observado el año anterior.
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El alza de los precios internacionales reactivó la presión sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. La Asociación Colombiana de Petróleo y Gas advierte que el déficit podría llegar a $6 billones al cierre de este año.
El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) volvió a enfrentar fuertes presiones fiscales durante el primer semestre de 2026, luego del alivio observado el año anterior.
De acuerdo con el más reciente informe económico de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), el incremento de los precios internacionales reactivó la necesidad de subsidiar la gasolina y el diésel, lo que podría llevar el déficit acumulado del Fondo a cerca de $6 billones al cierre del año si las condiciones actuales se mantienen.
Según el documento, durante los primeros seis meses de 2026 el país subsidió aproximadamente $1.500 por galón de gasolina y $8.000 por galón de diésel, cifras que evidencian el regreso de la presión sobre las finanzas públicas.
La ACP señala que, ante este escenario, resulta indispensable que el FEPC opere bajo reglas claras, predecibles y técnicamente eficientes que reduzcan las distorsiones del mercado, protejan las finanzas públicas y otorguen estabilidad al sistema de combustibles.
El informe también destaca que la industria de combustibles líquidos representa el 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano y constituye una fuente relevante de recaudo tributario y generación de empleo.
Pese a las nuevas presiones de 2026, la ACP destaca que durante 2025 el FEPC logró una importante recuperación financiera.
El costo fiscal del Fondo se redujo 63% frente al año anterior, hasta ubicarse en $3 billones, gracias a una combinación de factores externos favorables y a los ajustes realizados en los precios internos de los combustibles.
Entre los principales factores estuvieron:
La caída de los precios internacionales de los combustibles refinados.
La reducción de la Tasa Representativa del Mercado (TRM).
La disminución de los costos del etanol y el biodiésel.
Los ajustes graduales en los precios internos de gasolina y diésel.
Según la ACP, esta combinación permitió cerrar buena parte de las brechas fiscales sin trasladar incrementos significativos a los consumidores.
El comportamiento de la gasolina fue uno de los principales motores de la recuperación del FEPC. Durante 2025, el precio al consumidor aumentó apenas 3%, equivalente a cerca de $406 por galón. Sin embargo, gracias a la caída de los precios internacionales y de la TRM, el precio nacional quedó por encima del precio de referencia internacional.
Como resultado, la compensación a favor del Fondo pasó de $1.650 por galón en enero de 2025 a $4.600 por galón en enero de 2026, fortaleciendo las finanzas del mecanismo.
La ACP aclara que esta mejora no obedeció a fuertes incrementos del precio interno, sino al comportamiento favorable de las variables internacionales.
El diésel continuó siendo subsidiado durante 2025, aunque el monto se redujo considerablemente.
La brecha pasó de un subsidio cercano a $4.700 por galón en enero de 2025 a aproximadamente $1.600 por galón en enero de 2026.
Durante ese mismo periodo, el precio de referencia del ACPM aumentó cerca de 5%, equivalente a unos $550 por galón, medida que contribuyó al cierre gradual de la diferencia entre el precio nacional y el internacional.
Uno de los principales hitos resaltados por la ACP fue el cambio en el balance financiero del sistema.
Mientras en enero de 2025 el Estado subsidiaba de forma neta alrededor de $3.050 por galón, un año después el mecanismo pasó a generar una compensación neta cercana a $3.000 por galón para el Fondo.
Este cambio permitió acelerar la corrección del déficit histórico acumulado por el FEPC.
El informe sostiene que la política de ajuste de los combustibles ha tenido como objetivo principal reducir el impacto del FEPC sobre el presupuesto nacional.
Entre las acciones implementadas figura el Decreto 1428 de 2025, que busca eliminar los subsidios remanentes al diésel para determinados vehículos, con el propósito de corregir distorsiones en el uso de los subsidios y disminuir la carga fiscal.
La ACP considera que mantener la deuda del FEPC en niveles mínimos debe convertirse en una prioridad de largo plazo, de manera que el mecanismo solo sea utilizado en episodios de alta volatilidad internacional.
Para este año el Gobierno definió dos líneas principales de acción sobre los combustibles.
La primera consiste en reducir progresivamente el precio de la gasolina, aprovechando que el valor interno continúa por encima del internacional. En ese contexto, en febrero de 2026 se aplicó una primera reducción de $500 por galón.
La segunda estrategia apunta a desmontar gradualmente el subsidio restante al diésel. Aunque el Decreto 1428 contempla una focalización para ciertos vehículos, el informe señala que varios expertos consideran más eficiente una reducción gradual y uniforme en todo el país.
La ACP también atribuye parte de la recuperación financiera del Fondo a la disminución en los precios de los biocombustibles.
En el caso del etanol, el Ingreso al Productor (IP) cayó 21% durante 2025 debido a la reducción de la TRM y de los precios internacionales del azúcar.
Esto permitió incrementar cerca de 5% el ingreso correspondiente a la gasolina fósil sin generar aumentos relevantes para el consumidor, ampliando la compensación a favor del FEPC.
Por su parte, el Ingreso al Productor del biodiésel disminuyó 12%, impulsado por la menor TRM y la reducción del precio internacional del aceite de palma.
Este comportamiento hizo posible elevar 13% el ingreso del diésel fósil sin afectar significativamente el precio final, contribuyendo a reducir el subsidio estatal.
Según el informe, la caída en los precios de ambos biocombustibles actuó como un amortiguador que permitió fortalecer las finanzas del Fondo sin trasladar mayores costos a los ciudadanos.
La reducción de la Tasa Representativa del Mercado fue otro de los factores decisivos para el saneamiento financiero del FEPC durante 2025.
La menor cotización del dólar permitió reducir los precios de referencia internacionales de los combustibles y de los biocombustibles, favoreciendo la generación de compensaciones para el Fondo.
Gracias a este comportamiento, la compensación de la gasolina aumentó hasta $4.600 por galón, mientras que el subsidio del diésel cayó a $1.600 por galón, permitiendo que el sistema pasara de subsidiar a generar recursos netos para acelerar la reducción del déficit histórico del FEPC.
No obstante, la ACP advierte que el repunte reciente de los precios internacionales demuestra que el Fondo sigue siendo altamente vulnerable a los choques externos, por lo que considera fundamental consolidar una política de precios que garantice sostenibilidad fiscal y estabilidad para el mercado de combustibles en Colombia.
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