Hasta filósofos y artistas, contratados en el gobierno de Gustavo Petro, encontró la actual administración de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd) realizando labores misionales. Ahora, con geólogos, ingenieros y demás expertos provenientes de los máximos organismos de emergencias de rescate de Antioquia y Medellín, buscan revertir la estela oscura y nefasta de la entidad.
La Ungrd, que tiene el deber de prevenir tragedias y salvar vidas, paradójicamente se había convertido en fortín de politiquería y símbolo de corrupción. Incluso, el exalcalde Daniel Quintero, señalado por la Fiscalía de actos de corrupción en Medellín, tuvo cargos en ella, según denunció su anterior director, Carlos Carrillo.
El manejo de millonarios recursos es lo que la hacía apetecible la Ungrd para muchos políticos corruptos. Esta entidad del orden nacional tiene una estructura económica y operativa que se gestiona a través del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (FNGRD), un fideicomiso estatal y patrimonio autónomo cuya administración financiera está a cargo de la sociedad fiduciaria La Previsora S.A.. El Director de la Ungrd actúa como el ordenador del gasto de este fondo.
Es decir, tiene autonomía en la destinación de sumas de dinero cuantiosas, sin trámites ni autorizaciones. Es por eso que, el presidente Abelardo de la Espriella, a su llegada pidió la máxima rigurosidad en la entidad, sanearla e impregnarla de personal técnico.
Como primera medida nombró en la dirección al antioqueño David Tamayo Roldán, ingeniero geólogo de la Universidad Nacional de Colombia y magíster en Gestión del Riesgo de Desastres de la Universidad de Antioquia, con más de 33 años de experiencia profesional en gestión del riesgo de desastres, evaluación de amenazas geológicas, análisis de vulnerabilidades, gestión territorial y formulación de instrumentos para la reducción del riesgo.
En pocas palabras, se pasó de Olmedo López, un político y activista con formación en economía sin conocimientos en gestión del riesgo, nombrado hace poco más de cuatro años por Petro, a un ingeniero con basta experiencia en el tema.
Junto a Tamayo, quien viene del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia, llegaron a cargos directivos en la entidad nacional: Juan David Moreno Aristizábal, como subdirector General, Juana María Ossa Isaza, subdirectora para el Conocimiento del Riesgo, y Hernán Darío Díaz, subdirector de Manejo de Desastres, estos últimos del Dagrd, organismo de Medellín.
Todas estas personas tienen perfiles técnicos. Díaz, por ejemplo, es un ingeniero civil, y fue uno de los encargados de descubrir las fallas del edificio Space y recomendar su evacuación, así como de diagnosticar los “edificios enfermos” en la ciudad.
Moreno Aristizábal, también ingeniero civil especialista en Prevención de Desastre y Patología de Construcción, con más de 18 años de trayectoria en ese campo, comentó que la experiencia de Medellín y de un equipo capacitado puede fortalecer la gestión del riesgo en el país. Lo que encontró, dice, es que creció desmesuradamente la entidad, se desvió de sus funciones y tiene dificultades por sus deudas y pagos pendientes.
“Tristemente, la administración anterior de la Ungrd desvirtuó por completo lo misional de la entidad con todo lo que pasó de corrupción. Pero para nosotros, la entidad siempre ha sido algo muy relevante y de admirar en el país. Estar en ella es muy importante para nosotros, que llevamos trabajando todo ese tiempo en gestión del riesgo y que sabemos todas las cosas positivas que desde allí se pueden hacer para el beneficio y el bienestar de Colombia”, afirmó Moreno Aristizábal.
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