Alrededor de 4.5 millones de niñas de todo el mundo, muchas de ellas menores de cinco años, corren el riesgo de sufrir mutilación genital este año, estimaron este viernes 6 de febrero varias agencias de la ONU.
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Según Naciones Unidas, unos 230 millones de mujeres en todo el mundo han sido sometidas a la mutilación genital femenina. “Esta cruel realidad es un recordatorio de que debemos seguir luchando por la igualdad de género y los derechos de las mujeres”, detallaron.
Este tipo de prácticas, siendo una por la que Unicef lucha por erradicar, suelen realizarse antes de la pubertad en las jóvenes, provocando diferentes infecciones, hemorragias, esterilidad y complicaciones en el parto.
“La mutilación genital femenina es una violación de los derechos humanos y no puede tener ninguna justificación”, escribieron los directivos de varias agencias de la ONU, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el fondo para la infancia Unicef.
La ablación pone en peligro “la salud física y mental de las mujeres y puede provocar complicaciones graves y duraderas”, añadieron. Por esta razón, afirmaron que esta práctica no tiene ningún beneficio.
Según el comunicado, los esfuerzos de las últimas tres décadas han permitido avanzar y casi dos tercios de la población de los países donde existen estas prácticas se muestran a favor de suspenderlas.
“La educación sanitaria, el trabajo con los líderes religiosos y de las comunidades, así como con los padres y cuidadores, y el uso de los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales son estrategias eficaces para poner fin a estas prácticas”, concluyeron los firmantes, que advirtieron contra los recortes en la financiación de los programas internacionales.
¿Qué es la mutilación genital femenina?
La mutilación genital femenina, según Unicef, son todos los procedimientos que implican la extirpación total o parcial de los genitales externos de la mujer u otras lesiones en los órganos genitales femeninos “con fines no médicos”.
Como se mencionó, esta práctica la suelen realizar antes de la pubertad en las jóvenes, es decir, en niñas que se encuentran entre la edad infantil y los 15 años, aproximadamente.
“En cualquiera de sus formas, la mutilación genital femenina constituye una violación de los derechos humanos fundamentales de las niñas y las mujeres, entre los que se incluyen el derecho a la salud, a la seguridad y a la dignidad”, detalló la entidad internacional.
Otras afectaciones que pueden sufrir las niñas o mujeres por la mutilación genital femenina, según Unicef, son las repercusiones psicológicas: desde la pérdida de confianza hasta sentir ansiedad y depresión a largo plazo.
“En la edad adulta, las niñas sometidas a la ablación genital son más propensas a sufrir problemas de infertilidad o complicaciones durante el parto, en particular hemorragias posparto, muerte prenatal o muerte neonatal precoz”, afirmaron.