El icónico Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo con más de 820 metros y 160 plantas, fue evacuado este sábado luego de que se escucharan fuertes explosiones en distintos puntos de Dubái, en medio de la ofensiva iraní con misiles balísticos contra posiciones militares estadounidenses en el Golfo.
Residentes declararon a Agence France-Presse que oyeron detonaciones que hicieron temblar ventanas y vieron misiles surcando el cielo. “Fue una gran explosión que hizo temblar las ventanas”, relató un testigo citado por Reuters, que también informó sobre nuevas explosiones masivas en Abu Dabi y Dubái.
Las autoridades activaron protocolos de emergencia. Visitantes y empleados fueron desalojados del rascacielos mientras la policía acordonaba calles cercanas y pedía calma a la población. El edificio, símbolo del dinamismo económico de la ciudad, quedó cerrado por precaución.
El rascacielos se ubica junto a uno de los centros comerciales más grandes del mundo, con más de 1.200 tiendas y habitual alta afluencia de público, lo que elevó la tensión entre turistas y residentes en los distritos comerciales y de gran altura.
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