Este miércoles se registraron protestas en el centro de Bogotá, lideradas por comunidades indígenas frente a la sede del Ministerio del Interior. La situación se intensificó cuando manifestantes ingresaron a cuatro sedes de la entidad, denunciando presuntos incumplimientos por parte del Gobierno nacional.
Durante la jornada, cerca de 1.500 funcionarios permanecieron retenidos por aproximadamente siete horas, en medio de la tensión generada por la ocupación de las instalaciones.
Ante la complejidad del escenario, unidades de la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (antes ESMAD) hicieron presencia en el lugar para facilitar la evacuación y restablecer el orden.
Según las autoridades, la intervención se centró en la creación de un corredor humanitario que permitió la salida segura de los trabajadores, sin que la fuerza pública ingresara a los edificios.
El secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, explicó que se instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) con participación del Gobierno nacional, el Distrito y el Ministerio Público, desde donde se monitoreó la situación y se coordinaron las acciones para atender la emergencia.
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“El Ministerio del Interior solicitó la intervención en horas de la tarde. No hubo ingreso a las instalaciones; se generó un corredor para garantizar una evacuación segura”, precisó el funcionario.
Quintero también señaló que la operación se realizó priorizando la protección de población vulnerable presente en la protesta, incluyendo menores de edad y mujeres gestantes. Sin embargo, cuestionó que estas personas hubieran sido llevadas al lugar en medio de la manifestación.
Aseveró que las comunidades indígenas utilizaron a niñas y niños como “escudos de protección”. El funcionario detalló que la intervención fue breve y que, posteriormente, la situación volvió a la normalidad.
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Según explicó el secretario, algunos integrantes de la comunidad Emberá se retiraron del lugar tras los enfrentamientos con la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden y se trasladaron a la Plaza de Bolívar. “Los equipos del Distrito mantienen monitoreo y acompañamiento a la espera de lo que pueda suceder”, añadió.
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