El hombre que logró llevar a la libertad al programador Julian Assange, tras 15 años de reclusión, tiene ahora un nuevo cliente en el banquillo de los acusados de Estados Unidos para sumar a su historial jurídico: Nicolás Maduro.
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El abogado Barry J. Pollack, reconocido por su capacidad para negociar con las autoridades estadounidenses en casos de alta sensibilidad política y diplomática, fue contratado por el destituido mandatario venezolano para enfrentar un juicio por narcoterrorismo en la corte federal del distrito sur de Nueva York.
La transición de defender al fundador de Wikileaks a representar al líder chavista marcó un giro en la carrera de Pollack, cuyo bufete se ubica a escasos metros de la Casa Blanca.
Este jurista asumió el polémico caso de interés mundial tras la operación militar relámpago que terminó con la captura de Maduro en Caracas y su posterior traslado inmediato a territorio norteamericano.
De Caracas al banquillo federal
La detención de Nicolás Maduro se produjo en la madrugada del pasado sábado 3 de enero en la capital venezolana. Durante una incursión ejecutada por el ejército de los Estados Unidos, el exmandatario fue sorprendido mientras dormía junto a su esposa, Cilia Flores.
Tras ser capturado, las autoridades lo trasladaron directamente a la ciudad de Nueva York para comparecer ante la justicia este lunes 5 de enero. La Fiscalía General presentó una acusación formal que consta de cuatro cargos graves.
Según el pliego de cargos, a Maduro se le imputa haberse enriquecido de forma ilegal y haber orquestado planes directamente para introducir masivamente cocaína en todo el territorio de Estados Unidos.
Estos delitos sitúan al dictador venezolano, quien siguió en el poder tras el deceso de Hugo Chávez, en el centro de una investigación de narcoterrorismo que ahora será gestionada legalmente por Pollack.
El perfil del defensor: de Wikileaks al caso Enron y ahora con Maduro
Barry Pollack no es un desconocido en los tribunales de mayor presión mediática del país norteamericano. Su reputación se consolidó recientemente al alcanzar un acuerdo con el Departamento de Justicia para liberar a Julian Assange.
El ciberactivista enfrentaba cargos bajo la Ley de Espionaje por la obtención y publicación de documentos militares y diplomáticos clasificados en 2010, un caso que lo mantuvo confinado en la embajada de Ecuador en Londres y posteriormente en una prisión británica.
Sin embargo, su historial de más de 35 años de ejercicio incluye hitos como el juicio de Enron. En este proceso por fraude contable, que derivó en la quiebra de la empresa energética y la condena de 22 directivos, Pollack logró la absolución de Michael W. Krautz.
En declaraciones a la revista especializada LawDragon, el abogado calificó este caso como el más complicado de su trayectoria. La página web de su despacho refuerza este perfil, describiéndolo como un abogado bastante experimentado en este tipo de casos.
“Abogado con más de 30 años de experiencia, representando a individuos, incluidos ejecutivos y funcionarios gubernamentales de alto rango, así como corporaciones y otras organizaciones, en juicios e investigaciones sensibles y a menudo de alto perfil”, detallaron.
De acuerdo con el portal del despacho de abogados Harris St. Laurent & Wechsler LLP, Pollack ha representado altos funcionarios gubernamentales, así como a empresas y otras organizaciones de alto perfil.
También es parte del American College of Trial Lawyers, miembro de la American Board of Criminal Lawyers y expresidente de la National Association of Criminal Defense Lawyers, prestigiosas instituciones dentro del mundo judicial.
La visión de la jurisdicción global
El nombramiento de Pollack para la defensa de Maduro coincidió con su visión sobre la expansión de la justicia estadounidense. En entrevistas previas, el abogado ha analizado cómo el entorno legal se ha vuelto cada vez más transnacional, una perspectiva que parece encajar con la situación actual de su nuevo cliente.
“Llevo 35 años ejerciendo la abogacía y ha habido un aumento constante de casos que involucran a múltiples países. Cuando empecé, era extremadamente raro encontrar un caso que no se desarrollara íntegramente en Estados Unidos. Con el tiempo, el mundo ha cambiado. Muchos negocios están interconectados internacionalmente. Empresas estadounidenses operan en el extranjero. Empresas extranjeras operan en Estados Unidos. Estados Unidos tiene una visión extraordinaria de su jurisdicción mundial”, explicó Pollack en declaraciones recogidas por medios internacionales.
El tribunal y la defensa de Cilia Flores
El proceso legal será presidido por el juez Alvin Hellerstein, de 92 años. Nombrado por Bill Clinton hace casi tres décadas, Hellerstein será el encargado de dirigir las sesiones en la corte federal del distrito sur de Nueva York, donde Pollack ya presentó el documento oficial de comparecencia de Maduro.
Por su parte, Cilia Flores, esposa de Maduro y también detenida bajo cargos de narcoterrorismo, optó por una representación legal distinta. Según los documentos judiciales presentados en el juzgado, Flores contrató a Mark Donnelly, un jurista experto con sede en el estado de Texas.
Con este equipo legal de veteranos, Nicolás Maduro y su esposa enfrentarán las acusaciones de la fiscalía en uno de los juicios más relevantes para la justicia federal estadounidense durante la historia reciente.
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Preguntas frecuentes sobre el tema:
- ¿De qué se le acusa exactamente a Nicolás Maduro en Nueva York?
- La Fiscalía de EE. UU. le imputa cuatro cargos graves:
narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y uso de armas de guerra. Se le acusa de liderar el “Cártel de los Soles” para inundar de drogas el territorio estadounidense.
- ¿Quién defenderá a Cilia Flores en este proceso?
- A diferencia de Maduro, su esposa
Cilia Flores contrató a
Mark Donnelly, un abogado experto de Texas. Ambos enfrentan cargos similares, pero han optado por estrategias legales independientes bajo la supervisión del juez Alvin Hellerstein.