México comenzó con el pie derecho su participación en el Mundial 2026 al imponerse 2-0 sobre Sudáfrica en el partido inaugural del torneo. Sin embargo, más allá del triunfo del equipo anfitrión, la gran historia de la jornada tuvo acento colombiano.
El encargado de abrir el marcador y de inscribir su nombre en la historia fue Julián Quiñones, delantero nacido en Magüí Payán, Nariño, y nacionalizado mexicano, quien anotó el primer gol del Mundial apenas a los ocho minutos de juego.
La anotación tuvo un significado especial para el atacante, cuya historia de vida comenzó muy lejos de los grandes escenarios del fútbol. En las calles y canchas improvisadas de Magüí Payán, en pleno Pacífico colombiano, Quiñones forjó su talento jugando descalzo, entre el polvo y el calor de su tierra natal.
Antes de los estadios llenos y los reflectores internacionales, el fútbol era para él una pasión imposible de abandonar. Pasaba horas detrás de un balón, sin preocuparse por las pantalonetas rotas o los regaños por llegar tarde a casa. Como muchos niños colombianos, encontró en la calle y en el potrero la mejor escuela para desarrollar su talento.
Ese aprendizaje a “pie limpio”, como suele decirse en el fútbol popular, moldeó el carácter y la técnica que hoy lo tienen como protagonista de una Copa del Mundo. Años después de aquellas jornadas interminables en Magüí Payán, Quiñones se convirtió en el hombre que marcó el primer gol del Mundial 2026.
México amplió la ventaja en el segundo tiempo gracias a Raúl Jiménez, quien anotó el 2-0 a los 66 minutos para asegurar los tres puntos en el debut mundialista de la selección anfitriona.
El encuentro también estuvo marcado por la intensidad y las expulsiones. Sudáfrica terminó con nueve jugadores tras las tarjetas rojas mostradas a Sphephelo Sithole, al minuto 50, y a Themba Zwane, al 84. Por su parte, México también sufrió una expulsión en el tiempo de descuento, cuando César Montes vio la tarjeta roja al 90+2.
Con este resultado, México arranca de manera ideal su camino en el Mundial y envía un mensaje de fortaleza ante su afición. Pero la primera gran postal del torneo ya quedó para la historia: la de un colombiano nacido en Nariño que, defendiendo los colores de México, anotó el primer gol de la Copa del Mundo 2026.