Ya se conoció públicamente la declaración rendida por la joven de 19 años ante Medicina Legal y la Fiscalía General de la Nación, en el marco de la denuncia por presunto abuso sexual que involucra al futbolista de Atlético Nacional, Nicolás Rodríguez.
Según el testimonio y los informes médicos, tras los hechos la joven acudió a un centro de salud donde se le practicó un primer examen físico. El reporte médico indicó que la paciente se encontraba en estado de alerta, con lenguaje claro y capacidad de responder a estímulos, pero con una aparente alteración en su capacidad de toma de decisiones. Aunque los exámenes toxicológicos resultaron negativos, se dejó abierta la posibilidad de intoxicación por sustancias no detectadas.
Posteriormente, la joven formalizó la denuncia ante las autoridades, donde relató las ocasiones en las que se habría negado a sostener relaciones íntimas. “Yo le dije: ‘Conmigo no, a mí déjenme quieta, váyanse a dormir’”, afirmó en su declaración.
En su testimonio también mencionó la presunta participación de un segundo hombre, identificado como un familiar del futbolista. La joven aseguró que, en medio de su estado de confusión, percibió movimientos bruscos y alcanzó a identificar a esta persona.
De acuerdo con la denuncia, los hechos habrían ocurrido el 15 de marzo en un apartamento donde se encontraban cinco personas, incluyendo al jugador. La joven relató que fue llevada a una habitación con la intención de sostener relaciones sexuales, a lo cual se negó argumentando que se encontraba menstruando. Posteriormente, indicó haber perdido el conocimiento, recordando solo fragmentos de lo que describió como una agresión sexual.
En su relato, la denunciante aseguró que experimentó inmovilidad y episodios de pérdida de conciencia mientras ocurrían los hechos. También afirmó que en distintos momentos percibió la participación de más de una persona, sin poder reaccionar físicamente.
La joven enfatizó que, aunque consume alcohol de manera ocasional, las sensaciones experimentadas en esa ocasión no correspondían a efectos habituales. “Jamás me había pasado algo así”, señaló, descartando que su estado se debiera únicamente al consumo de licor.
El informe también recoge que, antes de los hechos, habría recibido mensajes del jugador en los que se le proponía un encuentro sexual con más de una persona. Según el documento, la joven comenzó a sentirse mareada, perdió la conciencia en varias ocasiones y despertó en situaciones que describió como abusivas, sin haber otorgado consentimiento.
Tras los hechos, la joven indicó que inicialmente solo se cambió de ropa antes de acudir a las autoridades. Durante el proceso, manifestó el impacto emocional que le ha generado revivir lo ocurrido en múltiples ocasiones. “Me siento muy triste, tengo miedo, estoy sufriendo mucho... estoy cansada”, expresó.
El dictamen de Medicina Legal concluyó que la joven presentó lesiones traumáticas contundentes, con una incapacidad médico-legal de siete días, sin secuelas evidentes al momento del examen. Asimismo, se recomendó valoración psicológica y la implementación de medidas de protección para ella y su familia.
El caso continúa en investigación por parte de la Fiscalía, mientras se adelantan los procedimientos correspondientes para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.