Para nadie es un secreto que Medellín se ha convertido en una urbe turística. De múltiples maneras, dicha realidad social y económica transforma el tejido cultural y vivencial de los habitantes de la capital antioqueña. Pensemos que la llegada de los extranjeros ha propiciado la ampliación de las ofertas gastronómicas de la ciudad. Ahora no es nada extraño encontrar restaurantes que tienen cartas con platos de diversos rincones de mundo, cuando no están completamente dedicados a experiencias culinarias gastronómicas.
Siga leyendo: ¿Robin Gunningham es Bansky? Reuters afirma haber resuelto el enigma del arte contemporáneo
Uno de esos casos es el del restaurante Pato Pekin, ubicado en una esquina del sector Manila de El Poblado. Liderado por el chef Diego Fernando Ardila León, el proyecto propone una cocina basada en técnicas tradicionales de Asia adaptadas al contexto local.
Con dos décadas de experiencia en gastronomía, Ardila León ha enfocado su carrera en las cocinas de China, Japón, Vietnam y Myanmar. Su formación incluye trabajo directo con chefs de estas regiones, algo que ha influido en la propuesta culinaria del restaurante. Según explicó, una de las principales características de la cocina asiática es su diversidad, que contrasta con la percepción reducida que suele existir en América Latina. Por ejemplo, le contó a EL COLOMBIANO, que las cocinas de sus maestros asiáticos suelen ser sitios silenciosos, en los que los chefs educan a los otros en el respeto a la tradición y al oficio mismo.
Le puede interesar: Thomas Pynchon, el autor que no se deja fotografiar e inspiró a Paul T. Anderson para hacer Una batalla tras otra
El chef señaló que la gastronomía china, por ejemplo, no se limita a preparaciones fritas o al vapor, sino que incluye una variedad de sopas, vegetales, ensaladas y el uso de especias. Indicó que en ese país el picante, especialmente el chile, está presente en la mayoría de los platos, mientras que en Japón predominan sabores más dulces y el uso de técnicas relacionadas con el té.
También explicó que algunos platos considerados japoneses tienen origen chino, como el ramen, derivado de la sopa “lamian”, elaborada con fideos estirados a mano. Este tipo de transformaciones, afirmó, dejan ver la evolución de las tradiciones culinarias en Asia. Estas han cambiado a partir de intercambios culturales y comerciales entre países.
Lea aquí: KPop Demon Hunters tendrá segunda parte: Netflix anuncia nueva película animada
En el caso colombiano, Ardila León indicó que preparaciones como el arroz chino han sido reinterpretadas según los ingredientes y preferencias locales. Aunque su origen se remonta al arroz cantonés, en Colombia se adapta con menor uso de sal y soya, y con mayor presencia de zanahoria, cebolla y pimentón. A su juicio, estas variaciones no invalidan el plato, sino que lo convierten en una versión contextualizada.
Sobre el uso de ingredientes, el chef explicó que su restaurante combina productos locales con insumos importados. Algunas salsas son traídas directamente de China, mientras que proteínas y vegetales provienen del mercado colombiano. Esta mezcla, afirmó, permite desarrollar una propuesta que puede definirse como cocina chino-colombiana. El menú incluye preparaciones como el pato pekin, cuya materia prima es importada, y platos de elaboración extensa, entre ellos el ramen de la casa, que requiere fondos cocinados durante más de seis horas. También destacan productos hechos de manera artesanal: fideos, masas y marinados, que son preparados en el mismo establecimiento.
El chef también abordó percepciones comunes sobre la alimentación en China, entre ellas el consumo de animales no habituales en Occidente. Confirmó que existe una amplia variedad en la dieta, aunque señaló que estas prácticas han disminuido en los últimos años debido a cambios culturales y regulaciones.
“En algunas regiones de Asia, existe una tradición de consumo de una amplia variedad de animales, que incluye gusanos, cucarachas fritas y tarántulas”, dice el chef. Explicó que, aunque probó estos productos como parte de su aprendizaje profesional, no todos le gustaron lo suficiente para incluirlos en su dieta. Indicó además que este tipo de hábitos alimenticios han cambiado en los últimos años, debido a la influencia de organizaciones y movimientos de protección animal que han promovido transformaciones culturales, lo que ha derivado en la reducción del consumo de perros, por ejemplo.
Regístrate al newsletter