La Superintendencia de Salud ordenó auditorías concurrentes a instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS) que han anunciado el cierre de servicios en ciudades como Bogotá y Cali.
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Según informó el superintendente Giovanny Rubiano, esta medida busca revisar el cierre de servicios como el de neonatología en la Clínica del Occidente (de Bogotá) para verificar las razones que llevaron a la institución a tomar esta decisión.
“Vamos a verificar si se trata de un tema de sostenibilidad de esos servicios, debido a menor número de nacimientos o a la cartera por parte de Empresas Administradoras de Planes de Beneficios, EAPB, y si esas deudas son corrientes o antiguas”, dijo el funcionario.
Rubiano destacó que con esta medida no busca señalar o perseguir a los hospitales y las clínicas, sino que, por el contrario, la Supersalud buscará acompañar y evaluar lo que está pasando y conciliar aspectos como la falta de pagos.
Además, el superintendente explicó que la auditoría concurrente es un procedimiento técnico rutinario de un organismo de inspección, vigilancia y control sobre un tema específico de atención médica, aspectos financieros y administrativos. El mecanismo no tiene relación con algún tipo de sanción o medidas de este tipo.
Las IPS que han cerrado servicios en el país
Esta semana dos IPS de Bogotá han anunciado cierre de servicios para los pacientes y usuarios de las aseguradoras con las que tienen convenio. Desde la media noche del 2 de abril la Clínica Ciudad Roma —de Colsubsidio, ubicada en el sur de Bogotá— cerró su servicio de atención de urgencias.
Entre tanto, la Clínica de Occidente —también ubicada en Bogotá—, que dejará de prestar atención en sus unidades de obstetricia (atención de mujeres durante el embarazo y el parto) y neonatología (atención en los recién nacidos, especialmente para los partos prematuros).
Por su parte, a principios de diciembre de 2024, el Hospital Universitario San Ignacio anunció el cierre de su servicio de atención a partos, argumentando la alta demanda que tiene en otros servicios de mayor urgencia médica.
Mientras que en Medellín se han cerrado seis unidades de partos, que deja a la capital de Antioquia con siete, lo que representa un déficit del 65 %. El más reciente cierre fue el de la Clínica de Las Américas, que empezó a regir el 1 de marzo. Por el mismo camino fueron el Hospital San Vicente Fundación, que cerró las 32 que tenía en 2022 y la sede del centro de la Clínica del Rosario sacó de circulación 30 camas en 2023. Otras clínicas como la León XIII, Sagrado Corazón de Jesús y Las Vegas hicieron lo mismo en años anteriores.
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