Este domingo apareció junto al presidente colombiano en la Feria de las Flores, en una imagen que circuló ampliamente en redes sociales y que analistas y usuarios interpretan como una señal deliberada de la nueva alianza entre los dos gobiernos.
Desde el pasado 5 de agosto, la Embajada de Estados Unidos publicó la lista oficial de integrantes de la delegación presidencial para la posesión de De la Espriella, encabezada por el fiscal general encargado Todd Blanche.
La delegación también incluyó al congresista Mario Díaz-Balart, presidente del Subcomité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, a la directora de la Oficina de Políticas Nacionales de Control de Drogas Sara Carter, al administrador de la DEA Terrance C. Cole y al jefe de Operaciones Internacionales de la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan del Departamento de Justicia.
Los perfiles del grupo están centrados en seguridad, lucha contra el narcotráfico y control de fronteras, lo que en sí mismo es un mensaje sobre el eje que Washington quiere construir con el nuevo gobierno colombiano.
Por lo mismo, Humire no es un funcionario de protocolo. Como subsecretario adjunto de Guerra para Asuntos de Seguridad de las Américas, su trabajo está directamente relacionado con la cooperación militar y de seguridad entre Estados Unidos y los países del hemisferio occidental, con énfasis en la lucha contra el crimen organizado y las organizaciones narcoterroristas.
Su permanencia en Colombia más allá de la ceremonia de posesión y su aparición junto al Presidente en el Desfile de Silleteros sugieren que su visita tiene un componente operativo, más que solo diplomático.
El acompañamiento de Humire, incluso en un palco del Desfile de Silleteros, se produce en un momento de recomposición acelerada de la relación bilateral.
El mismo viernes de la posesión, el gobierno Trump anunció un paquete de apoyo de 1.000 millones de dólares para Colombia con énfasis en seguridad y lucha contra el narcoterrorismo, fortalecimiento de la Fuerza Pública, incorporación de tecnología militar avanzada y operaciones coordinadas entre las fuerzas de ambos países.
El anuncio también incluiría la revisión de aranceles impuestos a Colombia durante la administración Petro. Los recursos, sin embargo, aún deben ser aprobados formalmente por el Congreso de los Estados Unidos antes de poder ser desembolsados.
La señal de ese acompañamiento también coincide con hechos de seguridad nacional críticos. Este domingo, 9 de agosto, se desarrollaba una operación militar contra las disidencias de las Farc de alias Iván Mordisco en zona rural de El Tambo, en el Cauca, con reportes de al menos cinco integrantes abatidos.
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Los combates se registran así mismo en la vereda El Puma, en Cajibío, en una operación que llega dos días después del atentado con carro bomba contra el peaje de Cachimbal en la vía Panamericana, atribuido a esa estructura ilegal, hecho en que resultaron heridos dos guardas de seguridad.
De ahí la importancia de la presencia sostenida de un funcionario del perfil de Humire junto al presidente De la Espriella, desde la ceremonia de posesión hasta el evento cultural más importante de Medellín, lo que marca un contraste deliberado con los años de tensión que caracterizaron la relación entre Washington y la administración saliente, y apunta a la seguridad y el combate al narcoterrorismo como el eje central de esta nueva etapa.
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