La definición de las listas cerradas al Congreso abrió fisuras internas en el Centro Democrático.
Varios dirigentes del uribismo habrían quedado inconformes con los puestos asignados para el Senado y la Cámara, situación que ya provocó renuncias, cambios de partido y malestar en sectores históricos de la colectividad.
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Según reveló la Revista Semana, el proceso liderado por el expresidente Álvaro Uribe y la dirección del partido no dejó satisfechos a varios políticos con trayectoria electoral, algunos de los cuales decidieron apartarse o aceptar cargos con menores posibilidades de llegar al Legislativo.
Uno de los casos mencionados es el del exsenador Santiago Valencia, quien renunció a la Secretaría de Hacienda de Antioquia con la expectativa de integrar la lista al Senado, pero finalmente no fue incluido.
Posteriormente fue nombrado gerente de Indeportes por el gobernador Andrés Julián Rendón.
Renuncias y saltos a otros partidos
Semana también reportó que el exsenador Carlos Felipe Mejía dejó el Centro Democrático y se unió a Salvación Nacional, colectividad que respalda la aspiración presidencial de Abelardo de la Espriella.
Algo similar ocurrió con el exsenador Alejandro Corrales, quien asumió la coordinación de ese movimiento en Risaralda.
La periodista y opinadora Sofy Casas también se apartó del partido luego de que, según la revista, su aspiración para encabezar la lista de colombianos en el exterior no prosperara. Posteriormente anunció su apoyo a la campaña de De la Espriella.
Otras voces inconformes
Entre los nombres citados figura la exprecandidata presidencial Paola Holguín, quien solicitó participar por una curul al Senado, pero no obtuvo el aval.
“No me quedé por fuera porque la decisión fuera tarde. Me quedé por fuera porque no me quisieron adentro”, le dijo a Semana.
La escisión de María Fernanda Cabal
A este panorama se sumó la reciente carta de la senadora María Fernanda Cabal y su esposo, José Félix Lafaurie, en la que se proponía formalmente una escisión del partido, esto tras la designación de la también senadora, Paloma Valencia, como candidata presidencial.
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En dicha carta, Lafaurie cuestionó el mecanismo de selección interna, al señalar que “careció de comités de garantías electorales, reglas claras, mecanismos de impugnación o trazabilidad”, lo que —según dijo— vulneró el debido proceso partidista.
Aunque ambos reiteraron que respaldarán la candidatura de Valencia, fueron enfáticos en que no se sienten representados dentro de la colectividad. “No queremos continuar en el Centro Democrático, sentimos que no tenemos espacio”, expresó Lafaurie.
La propuesta busca que Cabal conforme una nueva agrupación política con personería jurídica propia, decisión que deberá discutirse en la próxima convención del partido.
Con este panorama, el uribismo enfrenta un escenario de divisiones internas que, según advierte Semana, podría afectar la cohesión del partido y el desempeño electoral de cara a las elecciones legislativas y presidenciales.