Más de 30.000 hectáreas quemadas, cientos de familias afectadas y un fenómeno de El Niño implacable tienen contra las cuerdas al Tolima, en una crisis ambiental. Según denuncias del ministro del Interior, Rodrigo Lara, detrás de las llamas estarían las manos criminales de las disidencias de las Farc y redes de minería ilegal.
Según cifras de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), los incendios han consumido ya más de 30.000 hectáreas de cobertura vegetal en al menos 28 municipios del departamento.
En lo que va de agosto, las autoridades han contabilizado cerca de 304 focos de incendio en 30 municipios distintos, y en algunos días la cifra de conflagraciones activas simultáneamente ha llegado hasta 32, principalmente en Honda, San Luis, Valle de San Juan, Suárez y Ortega.
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A este domingo 23 de agosto, la gobernadora Adriana Magali Matiz reportaba nueve incendios activos, con San Luis, Coello y Suárez como los municipios más afectados y vulnerables. Días antes, el 22 de agosto, se habían registrado 24 incendios activos en 13 municipios.
Se calcula que las llamas han afectado cultivos de limón, maíz, aguacate, café, mango y plátano, y que al menos 18.000 cabezas de ganado se quedaron sin fuente de alimento.
Según la Gobernación, las pérdidas económicas superan los 44.000 millones de pesos solo en el sector agropecuario. En Coello, además, tres focos activos —Chagualá, El Despertar de las Aves y Potrerillo— pusieron en riesgo una planta de Ecopetrol en la zona.
Para atender la emergencia, el departamento cuenta con más de 600 bomberos en acción, además del apoyo de aviones de la Policía, helicópteros del Ejército y avionetas de fumigación de empresas privadas, que han realizado descargas de agua incluso durante la noche.
Comunidades de veredas como Chagualá piden apoyo aéreo por el temor de que los incendios lleguen hasta sus viviendas.
Las tragedias humanas detrás de la emergencia
Noticias Caracol contó la historia de Edna Flórez Vergara, de 61 años, quien durante más de dos décadas cultivó limón, mandarina y guanábana en su finca de la vereda San Cayetano, en San Luis.
El 10 de agosto, el mismo día del terremoto que sacudió al país, el fuego llegó hasta su propiedad hacia las cuatro de la tarde. De los 250 árboles de limón que tenía en producción, solo uno sobrevivió, con apenas tres limones colgando.
De sus 14,75 hectáreas, el 90% quedó reducido a cenizas. Su casa, sus enseres y casi todos sus animales se perdieron; solo un ternero, al que llaman Wafer, sobrevivió.
”Sentía uno impotencia, porque hicimos todo lo que estuvo al alcance de nosotros mismos con baldes, ya no nos daban ni los brazos tratando de hidratar las casas, tratando de que nada se quemara. Tratamos, pero era algo incontrolable ver las llamas, cómo se consumían los árboles, cómo crecía la llama”, relató Edna, quien cuantificó las pérdidas de sus cultivos en más de $200 millones de pesos.
La emergencia ha dejado también un episodio particularmente doloroso en el municipio de Ortega. Según confirmó el alcalde Diego Matiz, un campesino de la vereda Balsa Frutero se quitó la vida luego de que los incendios acabaran con sus cultivos de caña, un trapiche y otra infraestructura construida durante años de trabajo; el hombre también habría quedado con obligaciones económicas relacionadas con su actividad agrícola.
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La hipótesis de las manos criminales
En medio de la emergencia, tanto el Gobierno Nacional como la Gobernación del Tolima han empezado a investigar si parte de los incendios no son solo producto de la sequía, sino de acciones deliberadas.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, señaló durante un balance oficial en el departamento que el Gobierno maneja información sobre la presunta participación de disidencias de las Farc y estructuras dedicadas a la minería ilegal, que estarían generando quemas en municipios como Ortega con el fin de distraer a la Fuerza Pública, obstaculizar los esquemas de seguridad e inducir un estado de desorden.
”Se van a tomar medidas para investigar básicamente las manos criminales que puedan estar provocando estos incendios”, afirmó el ministro.
La gobernadora Matiz respaldó esas sospechas: “Tenemos pruebas y serios indicios de manos criminales en los incendios forestales, y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias. Si existen manos criminales, vamos a aplicar el artículo 350 del Código Penal, que establece el delito de incendio con penas de prisión de hasta 22 años”, afirmó.
En zonas rurales de Venadillo y Lérida, algunos habitantes han señalado que hombres que se movilizan en motocicleta estarían recorriendo la zona para provocar incendios, aunque hasta el momento no hay pruebas ni identidades confirmadas de los presuntos responsables.
Sin embargo, no todas las voces oficiales apuntan exclusivamente a estructuras criminales organizadas. Olga Lucía Alfonso, directora de Cortolima, explicó que, en su mayoría, los incendios forestales son provocados de manera voluntaria e involuntaria por acciones humanas, no necesariamente vinculadas al conflicto armado.
También precisó que la entidad ya ha remitido varios casos e informes a la Fiscalía, además de iniciar procesos sancionatorios por quemas “controladas” no autorizadas.
Cabe recordar que desde mayo, Cortolima prohibió cualquier tipo de fogata en el departamento, incluidas las de fines recreativos, así como las quemas a cielo abierto para eliminar rastrojos, residuos de cosecha, pastizales o basura.
Un fenómeno que apenas se consolida
El más reciente informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que Colombia atraviesa el tercer trimestre móvil consecutivo con condiciones características de El Niño, tanto en el océano Pacífico como en la atmósfera, lo que confirma la consolidación del fenómeno.
Según el Ideam, existe una probabilidad superior al 90% de que las condiciones de El Niño se prolonguen hasta comienzos de 2027, con temperaturas por encima de los valores normales en las regiones Pacífica, Andina y Caribe, y una reducción significativa de las lluvias.
Es decir, el riesgo de nuevos incendios en el Tolima y otras regiones del país sigue latente, mientras las autoridades continúan investigando cuánto de esta tragedia responde a la fuerza de la naturaleza y cuánto a la acción deliberada de terceros.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Cuántas hectáreas y municipios se han visto afectados por los incendios en el Tolima?
- Según la Cortolima, los incendios han destruido
más de 22.000 hectáreas de vegetación en al menos 28 municipios. Solo en el mes de agosto se contabilizaron
304 focos de incendio, registrando días críticos con hasta 32 conflagraciones activas simultáneamente.
- ¿Cuáles son los municipios con mayor nivel de afectación y riesgo en el departamento?
- A corte del 23 de agosto de 2026, los municipios en alerta máxima y con mayor número de focos activos son
San Luis, Coello, Suárez, Honda, Valle de San Juan y Ortega.
- ¿Por qué el Gobierno investiga la intervención de disidencias de las Farc y minería ilegal?
- El ministro del Interior, Rodrigo Lara, y la gobernadora Adriana Magali Matiz advirtieron que hay
pruebas e indicios de manos criminales. Se investiga si grupos armados ilegales provocaron incendios intencionales en municipios como Ortega para distraer a la Fuerza Pública y generar caos.