“Les puedo dar 5.000 dólares por mirar a otro lado y dejarme ir”. Esa habría sido la oferta que hizo un procesado capo del fentanilo del estado de Colorado, Estados Unidos, que fue capturado este martes en un hostal de El Poblado, Medellín, y que iba a ser deportado por Migración Colombia hacia su país para responder ante la justicia.
Este extranjero estaba prófugo de la justicia estadounidense tras ser procesado por su vinculación con redes de elaboración y distribución de fentanilo, éxtasis, metanfetaminas, cannabinoides y otras drogas sintéticas. Al ser capturado, este hombre le hizo la oferta a los agentes migratorios para que lo dejaran escapar cuando era trasladado desde el aeropuerto José María Córdova, de Rionegro.
“No se ofendan, podemos arreglar de alguna manera... Les puedo dar 5.000 dólares por mirar a otro lado y dejarme ir. Les doy cuatro veces el equivalente a la comisión que van a cobrar por mi captura, solo pido 20 minutos para escapar”, señaló el norteamericano, quien habría insistido varias veces en sus ofrecimientos.
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Sin embargo, los funcionarios hicieron de oídos sordos y finalmente, con apoyo de unidades de US Marshals y agentes de Interpol, lograron trasladarlo en un vuelo de American Airlines hacia el Aeropuerto Internacional de Miami, donde lo entregaron a los oficiales de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade para ponerlo a disposición de las autoridades federales.
Allí se le empezará el proceso para condenarlo por los delitos de fabricación y distribución de drogas sintéticas. Esto se suma a un proceso que ya tenía en su contra por homicidio culposo, teniendo en cuenta que una persona falleció por sobredosis, luego de consumir altas dosis de una sustancia química que le habría suministrado el capturado, de 34 años.
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Uno de los agentes migratorios a quien este procesado les hizo ofrecimientos, John López, manifestó que “la corrupción se presenta en cualquier momento y lugar. Hoy me ofrecieron dinero fácil y decididamente dije no. Solo pensé en mis casi dos décadas en la institución y en mis padres, los principios que desde niño me inculcaron para ser una persona honesta y transparente, que nunca en mi vida he visto a mi padre hacer algo incorrecto, esa fue mi mejor enseñanza”.
Se conoció que el procesado había llegado a América del Sur en un vuelo a Ecuador y que ingresó a Colombia a través del Puente Internacional Rumichaca, en la frontera con Ecuador. Después de llegar a Pasto, se movilizó en transporte informal primero a Bogotá y luego a Medellín, donde se alojó en el hostal donde se produjo su detención.
Los movimientos los hizo mediante esta modalidad de transporte con el fin de borrar cualquier rastro de sus movimientos de los sistemas aéreos y las terminales de transporte, donde es obligatorio dejar los datos.