Veinte años después de su lanzamiento como experimento de inteligencia artificial, Google Translate es la herramienta digital de traducción más usada a nivel mundial.
Así lo demuestran las cifras, que dan cuenta de más de 1.000 millones de personas que la consultan cada mes, tiempo en que procesa alrededor de un billón de palabras para sus usuarios.
Para celebrar el aniversario, Google lanzó una función que sus usuarios llevaban mucho tiempo pidiendo: la práctica de pronunciación con IA.
Qué es y cómo funciona
La herramienta de práctica de pronunciación está disponible desde hoy en la aplicación de Google Translate para Android. Su funcionamiento es sencillo: el usuario selecciona una palabra o frase, activa la función y pronuncia en voz alta.
La IA analiza el audio en tiempo real y entrega retroalimentación instantánea sobre la dicción, indicando si la pronunciación fue correcta o tiene aspectos a mejorar.
La idea es que la persona pueda practicar antes de enfrentarse a una conversación real. En sí, no es un traductor que habla por el usuario sino una herramienta que le enseña a hablar bien otro idioma.
El sistema también permite presionar las opciones Preguntar y Entender para obtener contexto adicional sobre una palabra y ver alternativas de traducción según el uso.
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Por ahora la función está disponible en español, inglés e hindi, exclusivamente en Estados Unidos y la India. Google no ha confirmado fechas de expansión a otros idiomas o mercados.
Aprender a pronunciar correctamente en otro idioma ha sido históricamente uno de los mayores obstáculos para quienes estudian lenguas. Google destaca que las apps de traducción resolvieron bien el problema de entender y leer, pero no el de hablar con confianza.
Según los propios datos de la compañía, alrededor de un tercio de quienes usan la app en dispositivos móviles lo hacen para aprender un idioma, no solo para traducciones puntuales. Y casi la mitad de quienes usan la función de práctica semanal la emplean específicamente para ejercitar la expresión oral en situaciones reales.
Dos décadas de evolución tecnológica
Google Translate no siempre funcionó como hoy. En 2006 usaba aprendizaje automático estadístico, que traducía con base en la frecuencia de aparición de palabras.
En 2016 incorporó redes neuronales, lo que permitió pasar de traducciones literales a versiones más naturales que capturan contexto.
Hoy la app corre sobre los modelos Gemini de Google, capaces de entender jerga local, expresiones idiomáticas y matices culturales que antes se perdían.
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La app soporta hoy casi 250 idiomas, incluidas lenguas indígenas y en peligro de extinción, y cubre el 95% de la población mundial.
Además de la traducción de texto, permite traducir en tiempo real con auriculares, usar la cámara para superponer traducciones sobre imágenes y funcionar sin conexión a internet descargando los idiomas previamente.
La frase más traducida este mes, como en muchos de los últimos 20 años, no fue un término técnico. Fue simplemente “Gracias”.