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Saeta, la marca colombiana que pasó de ayudar a Haití tras un terremoto a vestirlo en el Mundial

Lo que comenzó con dos máquinas de confección y un taller improvisado en un comedor bogotano, se convirtió en una empresa que vestirá a una selección mundialista. La historia de Saeta parte de la perseverancia de su fundador, Pedro Carrero.

  • Durante décadas, la marca colombiana Saeta estuvo presente en las canchas colombianas; ahora llegará a la vitrina más importante del fútbol mundial. FOTO GETTY
    Durante décadas, la marca colombiana Saeta estuvo presente en las canchas colombianas; ahora llegará a la vitrina más importante del fútbol mundial. FOTO GETTY
hace 9 horas
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La hazaña consumada aquel 18 de noviembre de 2025, cuando Haití venció 2-0 a Nicaragua en el Estadio Ergilio Hato de Curazao —con jugadores, en su mayoría foráneos, nacidos en Francia—, dieron por finalizada una sequía de inasistencia a las copas del mundo de 52 años, pero más allá de eso hubo algo que llamó de gran manera la atención a propios y extraños, y viene de suelo cafetero.

Y es que mientras gigantes como Adidas, Nike y Puma dominan el mercado global de la indumentaria deportiva, una empresa nacida en Colombia logró abrirse espacio en el escenario más importante del fútbol mundial. Se trata de Saeta Sport, una compañía fundada hace más de cuatro décadas por un emprendedor boyacense que comenzó confeccionando uniformes en el comedor de su casa y que estará presente en el Mundial de 2026 como patrocinador oficial de la Selección de Haití.

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Detrás de este logro está la historia de Pedro Aníbal Carrero, oriundo de El Cocuy, Boyacá, quien desde muy joven entendió que el trabajo sería la herramienta para construir sus sueños. Tras mudarse junto a su familia a Bogotá, buscó distintas formas de generar ingresos. Una de ellas fue vender dulces en torneos de fútbol, experiencia que lo acercó al deporte que años después marcaría el rumbo de su vida empresarial.

Mientras estudiaba Ingeniería Industrial, Carrero comenzó a darle forma a una idea de negocio. En medio de conversaciones con amigos encontró una palabra que le llamó la atención: “Saeta”. Aunque aún no sabía exactamente qué construiría bajo ese nombre, sí tenía claro que quería construir una marca capaz de dejar huella en suelo nacional.

Ese sueño empezó a hacerse realidad en 1982. Con una máquina plana, una fileteadora y mucha determinación, convirtió el comedor de su casa en un pequeño taller donde fabricaba sudaderas y uniformes deportivos. Su propuesta era diferente para la época: prendas más cómodas, resistentes y con materiales innovadores que rápidamente comenzaron a llamar la atención en el mercado.

Conquistó el fútbol profesional

El crecimiento llegó más rápido de lo esperado. Apenas un año después de su creación, Saeta logró vestir al Independiente Santa Fe, convirtiéndose en una de las primeras marcas deportivas colombianas en aparecer en la camiseta de un equipo profesional.

A partir de ese momento, la empresa comenzó a ganar protagonismo en el balompié local. Clubes históricos como Millonarios, América de Cali, Deportivo Cali, Once Caldas, Deportivo Pereira, Cúcuta Deportivo y Deportes Quindío confiaron en sus diseños.

Para finales de la década de los ochenta, Saeta ya era proveedora de 13 equipos del fútbol profesional colombiano, la expansión no tardó en cruzar fronteras. En 1991 realizó su primera exportación hacia Suecia, un paso que confirmó que una marca nacida de un emprendimiento familiar podía competir en mercados internacionales.

Paralelamente, la compañía apostó por la innovación. Desarrolló nuevas telas y tecnologías para mejorar la comodidad, resistencia y durabilidad de sus prendas. A su vez, incorporó un componente social a su modelo de negocio al vincular a madres cabeza de familia en distintos procesos de producción.

De una ayuda humanitaria

Uno de los capítulos más significativos en la historia de Saeta comenzó tras el devastador terremoto que golpeó a Haití en 2010. La empresa decidió donar uniformes a la selección de fútbol de ese país como gesto de solidaridad. Esto terminó convirtiéndose en una relación de largo plazo que se formalizó en 2013 mediante un acuerdo de patrocinio. “Cuando empezamos a patrocinar el equipo lo hicimos porque sabíamos que pasaba por una situación difícil”, recordó Sandra Carrero, gerente general de Saeta USA, en declaraciones a El País, de España.

Desde entonces, la marca ha acompañado a Haití en diferentes competiciones internacionales, incluidas las eliminatorias de Concacaf y la Copa América Centenario de 2016.

Durante estos años, Saeta desarrolló uniformes inspirados en elementos culturales del país caribeño, incorporando detalles relacionados con su historia, su bandera y su identidad nacional. Una apuesta que buscaba resaltar su identidad cultural, pero que debió ajustarse para cumplir con las normas establecidas por la FIFA. El episodio generó atención internacional y puso a la marca colombiana bajo los reflectores a pocos meses del inicio de la Copa del Mundo, pero logró corregirse.

De esta forma Saeta se convirtió en la primera marca deportiva colombiana en vestir a una selección participante de la cita orbital.

Actualmente, Saeta continúa siendo una compañía colombiana de carácter familiar, bajo la razón social Saeta International Sports Wear S.A.S., con integrantes de la familia Carrero participando en cargos estratégicos.

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