La proliferación de influenciadores extranjeros que explotan la imagen de las mujeres de Medellín en redes sociales ha encendido las alarmas de las autoridades locales. Lejos de ser casos aislados, este fenómeno es señalado como una estrategia estructural que genera un peligroso “efecto llamada” que puede derivar en casos de explotación sexual. Según las investigaciones, estos generadores de contenido actuarían como punta de redes criminales locales.
El pasado 9 de abril agentes migratorios y de la Policía sorprendieron en una discoteca del Parque Lleras, en plena parranda, al hombre que en redes se hace llamar Chill Capo. El gringo justamente andaba en una de las fiestas de presunto índole sexual que ofrecía a sus “clientes” extranjeros en redes como Instagram. Tras las revisiones por parte de los agentes migratorios se notó que Chill Capo tenía su visa vencida y que estaba en el país irregularmente, razón por la cual fue trasladado y luego deportado.
Como recalcó Migración, las redes de este sujeto eran una apología constante a la cultura mafiosa pero más delicado aún es que por estos mismos canales promovía a Medellín como un destino de fiestas sexuales y descontrol, incluso pasando por encima de la ley.
Por ejemplo, publicó un video en el cual daba consejos para evadir las filas de Migración y por ende los controles en el José María Córdova, incluso valiéndose de certificados obtenidos irregularmente.
“También encontramos que de manera recurrente por sus redes invitaba y organizaba fiestas de índole sexual en varios establecimientos del Parque Lleras, donde el foco principal son las mujeres, pero vistas como un objeto más para atraer extranjeros. Eran fiestas donde él a sus 'clientes' les decía que podía hacerlos acompañar de mujeres que, si bien podrían ejercer el trabajo sexual voluntario, también podrían estar allí presuntamente por temas de trata de personas con fines de explotación sexual”, explicó Paola Salazar, directora de la Regional Antioquia de Migración.
El efecto “llamada”
La preocupación de las autoridades radica en que el caso de ‘Chill Capo’ no es un hecho aislado. Según informes de Migración Colombia y organismos de seguridad en Medellín, existen varios ciudadanos extranjeros bajo investigación por la producción de este tipo de contenidos. Aunque sus identidades se mantienen en reserva para no comprometer los procesos judiciales, se advierte que su actividad digital consolida un “efecto llamada” que atrae a la ciudad a perfiles vinculados con la explotación y el turismo sexual.
Prueba de esto es que, según Migración Colombia, en los chequeos migratorios casi todos los extranjeros deportados o expulsados alegaron como motivo de visita a la ciudad algún evento de índole sexual que vieron en redes. Es decir, el efecto llamada.
“Todos traen una cuenta de redes que promociona ese contenido o traen por lo menos un anuncio digital en redes —sobre todo Instagram y TikTok— donde se promueven fiestas no solamente en Medellín y donde previamente les han compartido un evento de esta naturaleza”, añadió Salazar.
El asunto preocupa por dos motivos. El primero porque estas redes superficiales y públicas estarían derivando en otras más oscuras. De hecho, según detalló Salazar, aparte de los anuncios digitales, los inadmitidos ya vienen con contactos establecidos en Medellín para facilitar su accionar.
El dato no es menor si se tiene en cuenta que a raíz del caso de Timothy Livingston se descubrió una red de gringos pederastas que coordinaba el abuso sexual infantil con proxenetas dispuestos a satisfacerlos a cambio de sumas de dinero. “Obviamente en las redes sociales ellos no van a ventilar la oferta de trata de menores de edad para explotación sexual. Pero, si bien por encima ofrecen fiestas sexuales, que ejercidas por mujeres de manera voluntaria no es delito, ¿qué otras cosas no ofrecen por debajo? Además, detrás de la trata de mujeres adultas también hay trata de menores con fines de explotación sexual”, señaló la directora.
Y segundo porque dicha coordinación ya existiría, prueba de ello es que en los nuevos videos de los “influencers” ahora se promociona a Cali como destino ideal para “amantes de las mujeres latinas”.
“¿Por qué Cali? Tal vez por el aumento de controles acá. O también porque Cali ofrece una oferta relativamente similar en términos de clima, pero también de rumba y de un contexto social, aspectos que al final se prestan como para las prácticas que hacen acá”, añadió Salazar.
¿Qué se está haciendo?
Justamente esta semana, en El Poblado se hizo una cumbre entre autoridades migratorias y de protección de las mujeres y la niñez de Medellín y Colombia junto a varias agencias migratorias de Estados Unidos como HSI y CBP. Para el secretario de Seguridad, Manuel Villa, es probable que sujetos como Chill Capo no solo se encarguen de los “paquetes turísticos” que ofrecen sino también de los contactos en el bajo mundo para el suministro de drogas y otras conductas ilegales, o que están en una franja gris de legalidad como el servicio de transporte con conductores armados que el “influencer” ofrecía.
Salazar fue más lejos, pues recordó el caso de un extranjero que sin ningún temor le expresó a los agentes migratorios que él solo venía por mujeres colombianas para llevárselas a prostituir a su país. Según detalló el hombre, todo el asunto ya estaba “cuadrado”, dando entender que sus contactos en la ciudad ya tenían todo listo.
“Aparte de los controles que hacemos en diferentes sectores con Migración, la Policía y la Fiscalía, las autoridades ya tienen identificadas a varios de estos 'influenceres'. Son casos que ya se están trabajando con Policía Judicial y con inteligencia. Pero hay otros 'influencers' desde Estados Unidos y otros países. Por eso necesitamos una lucha frontal y ahí nos apoyan entidades internacionales”, detalló el secretario.
Villa dijo que gracias a esa alianza con entidades del mundo, como por ejemplo las agencias gringas, los inadmitidos quedarían más comprometidos pues al final del día también terminan rindiendo cuentas en sus países.
“A nosotros no nos interesa solamente que este tipo de gente se vaya al país. También nos interesa conocer la información que puedan tener y que permita abrir investigaciones que confirmen sus vínculos oscuros. Y ahí entran las alianzas porque nosotros les podemos avisar a quien inadmitimos y a que aeropuerto van a llegar, para que una vez arriben los agentes no solo los requieran sino que puedan revisar sus equipos digitales que es donde habitualmente tienen la información. Y con lo que hallen allá, podemos 'halar la pita' acá. Además en Estados Unidos, la explotación sexual y los delitos contra niños son extraterritoriales. Es decir, que aún si los cometen aquí, la justicia de allá puede actuar”, añadió Villa.
Justamente por esta sinergia es que Villa destacó la presencia de agencias como Interpol —y a futuro una fuerza de tarea o ‘task force’ dedicada a combatir este flagelo—; la articulación con directivos de las redes sociales justamente para ponerle coto a este contenido; la inadmisión de 41 personas por presunto involucramiento en turismo sexual; y las decisiones judiciales que incluyen hasta cadenas perpetuas contra pederastas que cometieron sus delitos en Medellín.
Este diario también intentó hablar con voceros de HSI y CPB, pero declinaron dar declaraciones sobre este tema.
“Lo que estamos haciendo con estas agencias es una lucha para garantizar que los que vienen a visitarnos con intereses indebidos o intereses criminales –de los que ya tenemos identificados a varios– o no vengan, o tengan que responder ante la justicia. Necesitamos una lucha de 360° contra este fenómeno que es uno integral. Y eso estamos haciendo”, puntualizó Villa.