Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
Un venezolano solicitante de refugio en Colombia y otro indocumentado, ambos VIH positivo, luchan para que ellos y otros connacionales puedan conseguir tratamiento. Esta es la historia.
Esperar por el refugio en casa de amigos y con ahorros o ayuda externa para solventar las necesidades es una historia. Pero aguardar meses, incluso años, a cambio de alguna certeza, en un país desconocido, sin empleo y con una situación de salud delicada, eso es distinto.
Esta preocupación es la batalla que libra Juan Carlos Pirela, un venezolano con VIH y guía de otros connacionales en iguales condiciones que llegaron a Bogotá.
Hasta hace tres años, la atención para pacientes como él en Caracas funcionaba bien, pero la escasez de medicamentos se agudizó y se agotaron los reactivos para exámenes de laboratorio que permitieran identificar la evolución de la carga viral. Muchos infectólogos dejaron los hospitales para migrar, y Pirela empezó...