Un juez federal suspendió el plan del gobierno del presidente Donald Trump de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) que impide que cientos de miles de migrantes venezolanos sean deportados de Estados Unidos.
Esta suspensión estará en vigor mientras se examina el fondo del caso y supone un alivio para 350.000 ciudadanos del país suramericano en territorio estadounidense, cuyo TPS expiraba el 7 de abril.
Eliminar el TPS “amenaza con infligir un daño irreparable a cientos de miles de personas (...), costar a Estados Unidos miles de millones en actividad económica y perjudicar la salud y la seguridad públicas”, resumió el juez Edward Chen en su fallo, emitido en San Francisco.
El TPS protege contra la deportación y confiere el derecho a trabajar. Se otorga a extranjeros que no pueden regresar a salvo a sus países por motivos de guerra, desastre natural u otra condición “extraordinaria”.
Se concedió ampliamente a los venezolanos bajo el mandato del demócrata Joe Biden, que acusaba al presidente Nicolás Maduro de mantener un “régimen” en Venezuela.
Trump intentó revocar esa protección pocos días después de su regreso a la Casa Blanca en enero. El magnate republicano hizo campaña bajo el argumento de que Estados Unidos es víctima de una “invasión” de migrantes “criminales” y señala regularmente a los venezolanos.