Tras la victoria 3-2 de Noruega sobre Senegal, el director técnico Ståle Solbakken abandonó el área técnica y cruzó el estadio de Nueva Jersey para dirigirse directamente a la tribuna donde se encontraba su familia. Las imágenes muestran al técnico avanzando mientras busca la ubicación exacta donde se encontraba su esposa, Anniken Solbakken. Una vez frente a ella, la tomó por los hombros, la abrazó y le dio un beso que fue captado por las cámaras de transmisión y replicado en redes sociales.
En contexto: Noruega se clasifica a los dieciseisavos de final tras una apretada victoria 3-2 sobre Senegal
El momento ocurrió segundos después de Noruega confirmar su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial. Tras el episodio en las gradas, Solbakken regresó al campo para reunirse con su equipo a celebrar. Más tarde explicó que “no sabía dónde estaban ubicados, así que tuve que encontrar la manera de subir a las tribunas” y agregó que “los últimos minutos fueron una pesadilla”, dijo el entrenador al referirse al cierre del encuentro.
Le puede interesar: Él es Maurizio Mariani, el árbitro italiano de Colombia vs. RD Congo que le trae un mal recuerdo a Luis Díaz
Ståle Solbakken lleva aproximadamente cinco años y medio al frente de la Selección Noruega, en un proceso de consolidación que ha buscado darle identidad competitiva a una generación liderada por figuras como Erling Haaland y Martin Ødegaard.
El partido se disputó por la segunda fecha del Grupo I del Mundial 2026, en el que Noruega venció 3-2 a Senegal. El marcador se abrió al minuto 43 con un gol de Marcus Holmgren Pedersen, mientras que al 48 Erling Haaland amplió la ventaja para los europeos. Senegal reaccionó al 53 con un tanto de Ismaila Sarr, pero Haaland volvió a marcar al 58 para el 3-1. En el tiempo añadido, al 90+2, Sarr anotó nuevamente para el 3-2 definitivo.
Después de la victoria de Noruega, otro de los momentos que se volvió viral volvió a tener como protagonista al ya popular “Viking Row”, una celebración que ha terminado por convertirse en una de las imágenes más reconocibles de su paso por el Mundial.
Lea más: La mamá de Vozinha, arquero de Cabo Verde, logró verlo brillar en el Mundial 2026: entre lágrimas celebró partido contra Uruguay
El gesto consiste en una coreografía colectiva en la que cientos de hinchas, ubicados en las tribunas, se sientan o se ponen de pie de manera sincronizada para simular el movimiento de remos, como si avanzaran al unísono en un antiguo barco vikingo. La acción, repetida con precisión en distintos escenarios, ha trascendido lo puramente futbolístico y se ha convertido en una especie de sello identitario de la selección.
Los hinchas noruegos acompañaron el “remo vikingo” con un grito colectivo breve y repetitivo de “Ro!”, una expresión que en este contexto se interpreta como un rugido de apoyo o aliento, similar a un “¡vamos!” o “remar” un grito de fuerza hacia el equipo.
El fenómeno comenzó a consolidarse durante la preparación del equipo rumbo al torneo, pero fue en el debut mundialista frente a Irak cuando alcanzó mayor visibilidad, al viralizarse las imágenes de la afición ejecutando la coreografía dentro y fuera del estadio. Desde entonces, la escena se ha repetido, incluyendo el partido ante Senegal, donde volvió a aparecer en las tribunas tras el triunfo noruego.
El capitán Martin Ødegaard tuvo un rol central en la celebración. Tras el partido, tomó uno de los tambores de la afición y marcó el ritmo desde el borde del campo. Desde el césped, los jugadores se sentaron y comenzaron a ejecutar el mismo movimiento de “remada” junto a los hinchas, replicando la coreografía de manera coordinada. Se ha convertido en uno de los símbolos más visibles de Noruega en este Mundial.