Después de Antioquia, su terruño político natural –donde sacó más de 99.100 votos–, La Guajira fue el gran fortín electoral del senador paisa Carlos Andrés Trujillo en las elecciones legislativas de 2022. El congresista conservador, oriundo de Itagüí, se hizo nada menos que a 20.578 apoyos en ese departamento: un inusitado respaldo que lo puso por encima, incluso, de otros caciques de la región.
Las cifras fueron tajantes: de cada 10 votos que sacó Trujillo a nivel nacional, al menos uno provino de La Guajira. Allí fue el segundo senador más votado, solo superado por Alfredo Deluque (Partido de La U), quien es originario de la región. La duda saltaba a la vista: ¿Cómo un senador paisa obtuvo semejante votación en el departamento peninsular?
Lo ocurrido esta semana en vías de La Guajira podría dar pistas y luces sobre el verdadero poder e influencia del senador itagüiseño en ese territorio. Lo anterior, tras la captura y posterior liberación de un escolta del esquema de seguridad del secretario de la Cámara de Representantes, Jaime Luis Lacouture, en cuyo poder fueron hallados $145 millones en efectivo y publicidad electoral alusiva al heredero político de Trujillo, el hoy representante Daniel Restrepo Carmona.
Según un informe del portal La Silla Vacía, fue gracias a las movidas y a la gestión de Lacouture –un dirigente con influencia en La Guajira, al punto que su mamá, Cielomar Peñaloza de Lacouture, es la alcaldesa de Villanueva–, Trujillo obtuvo su abultado caudal en la región.
En ese entonces, el hoy secretario de la Cámara era magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE) a nombre del Partido Conservador. Su poderío arrancó, de acuerdo con una investigación de la emisora W Radio, apalancado en la denominada ‘ñoñomanía’: el cuestionado movimiento político y electoral que gestó el condenado exsenador Bernardo Miguel “El Ñoño” Elías.
Posteriormente, a medida que sumaba influencia en regiones como Córdoba y La Guajira –de acuerdo con el informe de La Silla Vacía–, Lacouture fue clave para supuestamente hacer el enclave electoral entre Carlos Andrés Trujillo y el alcalde del municipio de Uribia, Bonifacio Henríquez, quien llegó a ese cargo en 2019 respaldado, entre otros, por el Partido Conservador, el mismo de Trujillo.
Años después, con miras a las legislativas de 2022, el senador se hizo a 10.032 votos en Uribia. Es decir, del total de votos que logró en La Guajira, Trujillo consiguió la mitad en esa población. No puede pasar por alto que durante el gobierno de Iván Duque, el congresista itagüiseño –quien llegó al Parlamento en 2018–, habría hecho gestiones humanitarias y de desarrollo a favor de Uribia.
En particular, llama la atención una obra por $31.500 millones que el propio Trujillo habría tramitado ante Invías para pavimentar una vía de 15 kilómetros que conduce al corregimiento de Poportin. Sin embargo, hasta julio de 2024 apenas se habían hecho tres kilómetros, con todo y que la fecha de entrega de la obra era julio de 2022.
En este contexto sobresale la relación entre Uribia y el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Ese municipio era uno de los destinatarios de los controvertidos carrotanques que dieron origen a la polémica.
Trujillo ha sido mencionado en este escándalo a raíz de su cercanía política con el exdirector Olmedo López. A pesar de que el exfuncionario —que renunció a su cargo en la UNGRD con investigaciones penales, disciplinarias y fiscales— inició su vida política militando en la izquierda con el Polo Democrático, fue secretario de Ambiente en la Alcaldía de Trujillo en Itagüí, a la que llegó con el aval del Partido Conservador con 40.737 votos en octubre de 2011.
De hecho, en marzo de 2023 el congresista estuvo en la celebración del cumpleaños 88 de la población. Ese día dijo que lo lleva en su corazón, pues allí tiene “grandes amigos y deseo seguir trabajando junto a Bonifacio Henríquez (entonces alcalde) y Jaime Lacouture (su fórmula a la Cámara en 2022)”.
Lo cierto es que este miércoles Lacouture destacó que un juez de la República “declaró ilegal la captura” de su escolta, al tiempo que ordenó devolver el dinero incautado durante el operativo de la Policía el pasado lunes en carreteras del departamento de La Guajira.
“No me movilizaba en dicho vehículo, ni participé de los hechos ya conocidos”, señaló el secretario, quien reclamó por las acusaciones que “de manera infundada” se hicieron en su contra relacionados con la supuesta comisión de delitos electorales.
“Queda desvirtuada cualquier insinuación, afirmación e información hacía mí, y lo ocurrido debe ser investigado y aclarado por posibles irregularidades en el proceder, especialmente por el comando de la Policía de La Guajira y de personas de la política con fines electorales”, precisó Lacouture, quien dijo que seguirá atento a las investigaciones.
Previamente, Luis Alfredo Acuña, escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) e integrante del esquema de seguridad del secretario de la Cámara, recuperó la libertad luego de que las autoridades lo interceptaran en carreteras de La Guajira con $145 millones en efectivo y material publicitario de un aspirante al Senado.
Se trata del representante a la Cámara por Antioquia Daniel Restrepo (Partido Conservador), quien es considerado cercano y el heredero de la curul del saliente senador paisa Carlos Andrés Trujillo.