La banda bogotana Morat cumplió con su esperada cita en el festival Coachella, en un debut que amplió su visibilidad internacional y terminó por consolidar su presencia dentro del pop latino contemporáneo en uno de los escenarios más influyentes de la industria musical.
Su presentación en el escenario Gobi fue seguida por miles de asistentes en el Valle de Coachella y por una audiencia global a través de streaming oficial, en una jornada donde el español tuvo un protagonismo constante dentro del cartel del festival.
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Días antes de aterrizar en Estados Unidos, la agrupación afinaba detalles desde Bogotá, en medio de una preparación que asumieron como uno de los hitos más importantes de su carrera reciente. “Estamos en Bogotá en los últimos ensayos, estamos ya preparados para Coachella”, expresaba Martín Vargas a través de sus redes sociales, dejando ver la expectativa que rodeaba este primer encuentro con el festival californiano.
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El sábado 11 de abril, a las 10:10 p. m. hora local, la expectativa inició con los primeros acordes de “Cómo te atreves”, el espectáculo fue ganando intensidad con una solidez musical impecable. Tras la euforia inicial, sonaron piezas fundamentales de su repertorio como “Amor con hielo” y “Faltas Tú”.
Durante el show, la banda se detuvo para conectar con sus raíces, conmovidos por el despliegue de banderas tricolores entre la multitud, Juan Pablo Isaza dió unas palabras en orgullo a su tierra “lo primero y lo más importante es que somos colombianos y nos encanta ver tantas banderas de nuestro país aquí, siempre soñamos que este día llegaría, siempre soñamos con que iba a haber algún mañana donde este día llegaría y ya es mañana, Coachella, qué locura”.
Durante la interpretación de una de sus canciones, se construyó progresivamente frente a los ojos de la audiencia, como es común en sus shows, al contar el origen de “No se va” Juan Pablo Villamil inició con las cuerdas, seguido por la entrada rítmica de Martín en la batería y Simón en el bajo, hasta que Juan Pablo Isaza dio paso al primer verso “quédate otra vez”. Para ese instante, la conexión era tanta que gran parte del tema fue cantado íntegramente por los asistentes.
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Sin embargo, el clímax de la noche estaba reservado para un viaje al pasado. Al llegar a la mitad del set, Morat evocó el año 2015 con Mi nuevo vicio, el sencillo que impulsó su proyección internacional. La sorpresa estalló cuando la estrella mexicana Paulina Rubio apareció en el escenario para unirse a la banda, recreando la colaboración original.