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“En la fotografía nunca terminas de aprender”: el fotógrafo Ruvén Afanador llega por primera vez a Colombiamoda

Ruvén Afanador llegará por primera vez a Colombiamoda de la mano de Chevignon con The Object of My Affection, una obra que acompañará el lanzamiento de la colección 90’s Revival: Denim & Leather. La presentación se realizará este miércoles 29 de julio en City Hall El Rodeo. Es uno de los mejores fotógrafos del mundo.

  • Ruvén Afanador, el colombiano que es un gran referente en la fotografía internacional. FOTO Cortesía Chevignon
    Ruvén Afanador, el colombiano que es un gran referente en la fotografía internacional. FOTO Cortesía Chevignon
  • La obra de Ruvén Afanador está integrada por 48 retratos, en los que una misma chaqueta de Chevignon es reinterpretada por cada personaje desde su propia identidad. FOTO Cortesía Chevignon
    La obra de Ruvén Afanador está integrada por 48 retratos, en los que una misma chaqueta de Chevignon es reinterpretada por cada personaje desde su propia identidad. FOTO Cortesía Chevignon
  • Ruvén Afanador en el estudio en el que trabajó estos 48 retratros en Bogotá. FOTO Cortesía Chevignon
    Ruvén Afanador en el estudio en el que trabajó estos 48 retratros en Bogotá. FOTO Cortesía Chevignon
hace 2 horas
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Por primera vez, el fotógrafo colombiano Ruvén Afanador hará parte de Colombiamoda, donde presentará junto a Chevignon la obra The Object of My Affection que acompaña el lanzamiento de la colección 90’s Revival, una propuesta que reinterpreta el legado de la marca a partir de la estética de los años noventa.

Considerado uno de los fotógrafos de moda más influyentes del mundo, Ruvén Afanador ha construido una trayectoria de más de tres décadas retratando a figuras como Barack Obama, Al Pacino, Scarlett Johansson, Shakira, Gabriel García Márquez, Timothée Chalamet, Rossy de Palma —una de sus musas recurrentes—, Adele y Mónica Bellucci. Sus imágenes han sido publicadas en revistas como Vogue, Vanity Fair, The New York Times Magazine y Rolling Stone.

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Su obra ha llegado a museos y galerías internacionales gracias a su lenguaje visual lleno de dramatismo, blanco y negro y una puesta en escena profundamente teatral que ha quedado plasmado en una serie de libros que se han convertido en referentes de la fotografía contemporánea, entre ellos Torero (2001), Sombra (2004), Mil Besos (2009), Angel Gitano (2014), Milagros (2014) e Hijas del Agua (2020). Este último ocupa un lugar especial dentro de su obra. Inspirado en el realismo mágico y en la riqueza natural y cultural de Colombia.

En entrevista con EL COLOMBIANO, el fotógrafo habló sobre lo que significa participar por primera vez en Colombiamoda: “Es algo muy especial para mí. Siempre había oído hablar de Colombiamoda y, de alguna manera, tenía ese misterio por descubrir lo que representa la moda en Colombia. Sé que es una industria que ha evolucionado muchísimo y por eso es muy emocionante estar aquí. Tenía el sueño de conocer más Medellín y esta ha sido una oportunidad muy especial para hacerlo”. Su debut será el miércoles 29 de julio en City Hall El Rodeo, donde presentará The Object of My Affection junto a Chevignon.

Soñar en grande, soñar con Ruvén Afanador: así nació The Object of My Affection

La obra de Ruvén Afanador está integrada por 48 retratos, en los que una misma chaqueta de Chevignon es reinterpretada por cada personaje desde su propia identidad. FOTO Cortesía Chevignon
La obra de Ruvén Afanador está integrada por 48 retratos, en los que una misma chaqueta de Chevignon es reinterpretada por cada personaje desde su propia identidad. FOTO Cortesía Chevignon

Con una idea “inalcanzable”, mientras Chevignon construía una colección inspirada en los años noventa, el equipo creativo coincidió en un nombre que plasmaba esa época para la moda y la fotografía: Ruvén Afanador. El problema era que no sabían cómo llegar hasta él.

“Lo primero que hacemos siempre es soñar en grande. Cuando pensamos en los noventa entendimos que no había un mejor representante que Ruvén. Lo curioso es que no teníamos ningún contacto. Empezamos a buscarlo por todas partes, hasta que finalmente lo encontramos”, recuerda Juliana Díaz, CMO de Chevignon.

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El primer encuentro fue virtual. Mientras escuchaba la historia y el legado de Chevignon, Afanador comenzó a imaginar el proyecto: “Despertó mi interés por construir una historia alrededor de la marca”, dijo. Tras la reunión, Afanador presentó dos propuestas creativas: “Cuando terminé de presentar la primer propuesta, sentí, por la manera en que reaccionaron, que esa era, había dado en el punto de alguna manera”, y se ríe al recordar que ni siquiera había mostrado las fotos de referencia cuando todos ya habían conectado con la idea.

De esa conexión nació The Object of My Affection, una obra construida alrededor de una prenda y quien la lleva: “Es el romanticismo entre una prenda y la tradición de una marca”, explica Afanador. Para contar esa historia imaginó un universo protagonizado por personajes colombianos vinculados al mundo de la moda, el cine y la cultura. A su lado estuvo Bernat Buscato, estilista español y colaborador de Afanador en proyectos como sus libros, quien fue parte esencial de la construcción visual de la obra. Juntos definieron cada detalle del styling, la estética y los escenarios donde cada personaje sería retratado.

Esa visión terminó convirtiéndose en una ambiciosa obra integrada por 48 retratos, en los que una misma chaqueta de Chevignon es reinterpretada por cada personaje desde su propia identidad: “Era un reto muy bonito. Cada retrato tenía que reinterpretar la chaqueta sin perder la esencia de la persona. Cada imagen debía tener su propia identidad”, explica Afanador.

Un silencio mágico en el set

Ruvén Afanador en el estudio en el que trabajó estos 48 retratros en Bogotá. FOTO Cortesía Chevignon
Ruvén Afanador en el estudio en el que trabajó estos 48 retratros en Bogotá. FOTO Cortesía Chevignon

En un espacio de Bogotá, con patios atravesados por una luz antigua, tomó forma esta historia. En el set había un silencio. Un silencio que quienes estuvieron ahí describen como mágico, un silencio que reconocía la grandeza de la presencia de Ruvén Afanador, con un ojo atento al detalle, pendiente de cada persona que hacía parte de la producción; con su mirada precisa, y sobre todo su cercanía, amabilidad y la forma humana con la que trabaja.

“Yo le decía en medio de la producción que realmente era mágico ver el nivel de detalle con el que trabaja. Y cuando uno se pregunta cómo haces para que una chaqueta se vea distinta en cada persona, es como magia pura”, dijo Juliana Díaz, CMO de Chevignon.

Con esa misma humanidad y ternura en sus palabras, Afanador atribuye ese resultado al equipo que estuvo detrás de cada imagen: “El equipo fue increíble. Cuando se ve la foto finalizada, en realidad hay un gran equipo detrás (...) el nivel en que Chevignon llegó fue muy bonito. Era como una sincronía y contribuyó a que el resultado sea de esta manera”.

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Chevignon le presentó a Ruvén Afanador cerca de 300 perfiles y, mientras que revisaba uno a uno, todos intentaban entender qué hacía que un rostro pasara el filtro del fotógrafo para convertirse en uno de los 48 elegidos. ¿La respuesta? En conversación con EL COLOMBIANO, Afanador explicó que esa elección no respondía a una fórmula: “Son criterios que existen dentro de mí que no se conocen, ni yo conozco”, cuenta entre risas.

Desde sus años como estudiante, asegura, ha buscado una belleza que no necesariamente responde a lo convencional: “Siempre me he ido por un tipo de persona. Una persona que sea una belleza que no necesariamente es la convencional. Tiene que haber algo: un misterio, una mirada, siento que por ahí va”.

A esa búsqueda se le suma otro detalle: qué representa cada persona. Ruvén Afanador también miraba qué historia había detrás, a qué se dedicaba, qué le apasionaba y por qué tendría sentido dentro de la narrativa de la obra. Todo con un nivel de minuciosidad sorprendente.

La nostalgia de la fotografía en blanco y negro

“Se transporta inmediatamente a otra manera de ver algo. Como no podemos ver en blanco y negro, siento que la fotografía desde el principio no es lo mismo. Yo amo esa nostalgia de la fotografía en blanco y negro”, respondió Ruvén Afanador a la pregunta de por qué el blanco y negro sigue siendo su forma favorita de ver el mundo.

Esa relación con el blanco y negro ha acompañado toda su carrera. Afanador cuenta que, no se trata solo de volver a una estética del pasado, sino de recuperar una sensación que todavía conecta con muchas personas: “Aunque el mundo está en otra cosa, yo siento que hay siempre como un deseo de regresar, de apreciar estas cosas (...) me sorprende mucho que hay tantos fotógrafos jóvenes, que hacen la fotografía análoga y que pasan por todo el amor al proceso”.

Para Afanador, la fotografía siempre ha estado ligada a la transformación de la imagen. Por eso tampoco ve herramientas como el retoque o la inteligencia artificial como una amenaza, sino como parte de una evolución: “A mí me fascina todo lo que tiene que ver con retoque. Y siento que es muy importante en la fotografía. Mis primeras memorias de la fotografía en Bucaramanga eran viendo cómo retocaban los negativos, con lupa. Yo amo todo ese proceso, es parte de una terminación de un look, de una imagen”. Sobre la inteligencia artificial, mantiene la misma mirada: “Es muy útil, pero es todo como lo usa, cómo lo implementas”.

“Todo es Colombia”

Ruvén Afanador tenía 14 años cuando dejó Bucaramanga junto a su familia para comenzar una nueva vida en Estados Unidos. Se fue siendo un adolescente, con la memoria de un país que apenas empezaba a descubrir, y con el paso de los años esa distancia se convirtió en una parte esencial de su mirada.

Aunque gran parte de su carrera la ha construido fuera del país, Afanador asegura que Colombia nunca dejó de aparecer en su trabajo. Cuando se le pregunta qué tiene de Colombia su fotografía, responde sin dudar: “Todo. Todo, todo es Colombia”.

No habla de una imagen específica, de un paisaje o de un elemento concreto. Habla de una presencia que permanece: “Yo te puedo trazar todas mis imágenes en Colombia. Es algo que pasa naturalmente”.

Esa conexión viene de los recuerdos de los primeros años, de la época que dejó atrás y de la nostalgia de haber estado lejos durante tanto tiempo. Esa memoria, dice, es un hilo que sigue atravesando cada fotografía que hace: “Todo tiene como una nostalgia y un hilo que lo conecta, para mí lo conecta, con Colombia”.

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En la fotografía nunca terminas de aprender

Después de haber retratado a las figuras más importantes del mundo, la pregunta era inevitable: ¿existe todavía algún anhelo pendiente para Ruvén Afanador? Su respuesta, humilde y humana no habla desde la meta alcanzada, sino de quien tiene la capacidad de seguir sorprendiéndose por el camino recorrido y de mirar hacia adelante con la misma curiosidad con la que empezó.

“Como fotógrafo nunca terminas en realidad. Esa es una de las cosas hermosas de la fotografía: una, que nunca terminas de aprender; y la otra, que siempre hay nuevos horizontes en lo que yo hago, nuevos proyectos, nuevas personas que se volvieron famosas. Siempre hay alguien nuevo, súper hermoso, súper especial”.

Esa mirada también explica la forma en la que habla de su propia trayectoria: “Yo jamás me imaginé que iba a tener la oportunidad que he tenido en cuanto a fotografiar personas, o hacer libros o proyectos como este. Entonces, a este punto, todo es un regalo y una bendición”.

Quizás por eso, cuando habla del futuro, no menciona una fotografía definitiva ni un último gran reto. Su deseo es más sencillo y, al mismo tiempo, más profundo: permanecer en el oficio: “Quiero hacer lo que hago hasta el final”, concluyó.

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Bloque de preguntas y respuestas:

¿Qué es The Object of My Affection, la obra que presenta Ruvén Afanador?
The Object of My Affection es una obra fotográfica creada por Ruvén Afanador para Chevignon. La propuesta explora la relación entre una prenda y quien la lleva, a través de 48 retratos en los que una misma chaqueta es reinterpretada por diferentes personajes colombianos.
¿Qué libros ha publicado Ruvén Afanador?
Entre los libros publicados por Ruvén Afanador están Torero (2001), Sombra (2004), Mil Besos (2009), Angel Gitano (2014), Milagros (2014) e Hijas del Agua (2020), este último inspirado en el realismo mágico y en la riqueza natural y cultural de Colombia.
¿Dónde será la pasarela de Chevignon y la exposición The Object of My Affection de Ruvén Afanador?
La presentación de The Object of My Affection y de la colección 90’s Revival: Denim & Leather de Chevignon se realizará el miércoles 29 de julio en City Hall El Rodeo. El ingreso será únicamente con invitación.

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