Luis7Lunes está dedicado al rap a tiempo completo y se nota; ha sacado cuatro discos en dos años –dos con su sello, Afterclass, La Ausencia del Descanso (2025) y Suerte (2026) y dos en colaboración, Miedo (2025) con Ignorancia Sofisticada y V Sabor (2026), con Kid Sánchez–, pero se nota sobre todo en la forma de rapear, en el ímpetu.
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La decisión de dejar la psiquiatría, su profesión, llegó después de la celebración de su primera década de carrera en el rap, en diciembre del año pasado. Fue un evento sin precedentes en su trayectoria, un show enorme con escenografía, invitados nacionales e internacionales. Llenó por completo el Teatro Pablo Tobón Uribe. Luego hizo lo propio en Bogotá.
Y si el año pasado terminó bien, este empezó mejor, con una gira por varias ciudades del país y varios países del mundo. El trabajo dejó de ser compatible con el rap, el rap se convirtió en el trabajo y eso lo cambia todo, porque pocos viven de lo que ama, mucho menos cuando es música, especialmente rap. Por eso, en parte, es que suena distinto. A propósito del lanzamiento de V Sabor, EL COLOMBIANO habló con Luis.
Hay muchos estrenos en estos días...
“Sí, a finales de mayo salió Suerte, el disco con Afterclass, la semana pasada el mío, el V Sabor, el 29 sale el de Vic Deal, La Senda de Hakim Vol.1 y en julio sale el de Maco”.
¿Por qué tanto movimiento?
“Por un lado, porque todos ahora tenemos mucho tiempo para hacer música. Víctor y yo ya no estamos trabajando en otros cosas y cuando uno tiene tiempo libre y es aficionado a algo se pone a hacerlo, y porque ahora también es mucho más sencillo, porque ya tenemos el estudio donde Víctor entonces el proceso es mucho más rápido”.
Afterclass está mucho más consolidado...
“Si, total. Yo creo que ahora Afterclass, como sello, como colectivo y como grupo, está mucho más afianzado en cómo hacer el rap que a nosotros nos gusta y ya tenemos muy claro lo que se necesita, los pasos, la gente, ya no solo somos nosotros tres, hay mucha más gente metida en el proyecto”.
¿Eso cómo cambia la forma de hacer la música?
“Yo creo que sí. Para mí también fue un empujón muy grande los conciertos de diciembre, ver un teatro lleno aquí y en Bogotá. Eso nos llevó a Víctor y a mí a decir ‘ya, renunciemos al trabajo y pongámonos a hacer música’. Ahorita llevamos dos meses y pico girando, estuvimos por Colombia y tres semanas en Europa, entonces sí creo que eso se nota. La gente me ha escrito, ‘ey, que pasó, estos discos están brutales’. Incluso Suerte es mi disco favorito de Afterclass, lo siento liberado, creo que ya podemos hacer lo que nos da la gana siempre, todo el tiempo y eso ha hecho que nos enfoquemos”.
Un poco eso se trata este nuevo disco...
“Sí, cuando yo me senté con Kid Sánchez a pensar el proyecto, una de las cosas que le dije fue que no quería algo muy conceptual como Miedo o El Armador del Sol, entonces ahí nos fuimos metiendo en esa línea del quinto sabor.
Kid Sánchez es un productor muy versátil, aparte, al ser panameño, está bombardeado por todos esos sonidos caribeños y eso lo hace a él bastante dinámico. Yo le dije que quería que cada track fuera muy distinto del otro sin que se perdiera el fondo, y ahí fue que nos metimos en lo del quinto sabor, que es el umami, que es lo que usualmente hace que las cosas se unan y ganen consistencia entre sí”.
¿Cuándo empezaron a trabajar en el disco?
“Nosotros empezamos en 2023 con una canción que se llama Kilómetro Cero, ahí plantamos la semilla, pero en medio de eso, yo estaba trabajando en el disco con Sison (El Milagro, 2023), luego vinieron los discos de Afterclass, entonces lo dejamos como en bajo, y ahora después de diciembre que yo ya no estaba trabajando, retomamos y terminamos de hacer el disco”.
¿Cómo fue trabajar un disco completo con Kid Sánchez?
“Al ser un tipo del Caribe, Kid Sánchez es supremamente carismático, es gozón, es alegre y eso se nota en las instrumentales. Este trabajo es completamente diferente a Miedo, en ese entonces estaba en medio de un proceso personal muy maluco, pasando una mala racha y el trabajo con Ignorancia fue más como una tertulia, las instrumentales de él son como para uno sacarse el alma y ponerla ahí sobre la mesa”.