En el invierno de 1965, el periodista Gay Talese viajó a Los Ángeles a entrevistar a Frank Sinatra. En ese momento, el cantante estaba en medio de una investigación por sus nexos con la mafia italiana, y cuando el periodista llegó a entrevistarlo, su mánager se disculpó y le dijo que Sinatra no podía atenderlo porque estaba resfriado. Esa fue la respuesta por dos o tres días más, hasta que Talese tomó una decisión: escribir la historia sin hablar con Sinatra y entrevistar a todas las personas posibles alrededor de él.
Talese, considerado uno de los padres del periodismo literario, encontró, por ejemplo, que Sinatra tenía un doble suyo que le servía sólo para que graduaran las luces de los escenarios con él, y una viejita que tenía a su cargo...