Durante años, María buscó a su hijo Giovanny Arias. Más de dos décadas después pude gritar a su verdugo. “¿Por qué a él?”
A su hijo, lo secuestró un pelotón del Ejército y lo asesinó para mostrarlo como baja en combate. El 4 de diciembre de 2025 sus restos fueron identificados y entregados, confirmando lo que durante tanto tiempo fue una angustia sin cierre.
El caso no es aislado. Hace parte del patrón de asesinatos y desapariciones forzadas que luego fueron presentados como bajas en combate, un capítulo que hoy vuelve a ser expuesto en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En ese escenario, María Dolores Sánchez, decidió hablar o más bien, gritar.
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En medio de la audiencia de reconocimiento de verdad que se realiza en Yopal, se dirigió directamente al teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, responsable de lo ocurrido. Fue una intervención cargada de preguntas sin resolver, todavía no entiende por qué su hijo terminó convertido en una supuesta baja en combate.
Recordó quién era Giovanny en vida y lo que significaba para ella, pero también cuestionó la forma en que le fue devuelto. Su intervención dejó en evidencia que, incluso después de la entrega de los restos, las heridas siguen abiertas.
“Un ser que yo amaba (...) Lo odio, con todo mi corazón, porque ustedes no saben cómo es que le entreguen a uno un hijo en esas condiciones, mató a mi niño, un hijo que me amaba”, gritó entre lagrimas María.
Otras madres respaldaron ese reclamo. Una de ellas relató cómo, la vida de su esposo dependió de una orden que se dio para cumplir con reportes militares.
“En mi caso particular es saber que los respiros de vida de William dependieron del señor Durán cuando dio la orden de “mátenlo ya porque son las siete de la noche y necesito presentarlo como una baja en un programa radial”. Tenían el honor de contarle los segundos de respiro a una víctima. Porque somos el ejército y podemos hacer lo que nos da la gana con el campesinado. Eso que lo haga la guerrilla. Como se lo dije allá a Bogotá, si tantas ganas tenían de combatir, ¿por qué no salían a buscar a los que tenían que buscar? Con los que tenían que pelear, si tantas ganas tenían de calentar sus fusiles. ¿Por qué con la gente inocente? ¿Por qué?”, dijo otra madre, mirando fijamente al coronel.
Las audiencias, que se extenderán durante tres días en Yopal, hacen parte del proceso en el que León Durán, señalado como máximo responsable, deberá reconocer públicamente su participación en los crímenes que le atribuye la JEP.
Los hechos fueron documentados en el Subcaso Casanare del Caso 03, que investiga ejecuciones extrajudiciales. Según la imputación, durante su paso como comandante del Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’, entre diciembre de 2005 y noviembre de 2006, se habrían cometido al menos 30 crímenes bajo este patrón.
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En medio del proceso judicial, las cifras ayudan a dimensionar lo ocurrido, pero no alcanzan a explicar el impacto. Detrás de cada caso hay historias como la de Giovanny Arias, vidas interrumpidas y familias que, años después, siguen buscando algo más que respuestas formales. Buscan una verdad completa que les permita, al menos, entender lo que nunca debió pasar.
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