Un juez dejó en libertad al ciudadano estadounidense capturado el pasado domingo en el norte de Bogotá, luego de que durante las audiencias judiciales no se le imputara ningún delito y se determinara que no existían pruebas suficientes para avanzar con la legalización de su captura.
El caso se salió de control tras la difusión de un video grabado en un apartamento de Usaquén, que despertó sospechas sobre un posible abuso sexual contra uno de sus hijos adoptivos, un menor de 7 años.
Sin embargo, durante el proceso judicial, los niños fueron trasladados a un centro médico para la práctica de exámenes, los cuales arrojaron que no hubo violencia sexual.
Sobre el caso también se pronunció el presidente Gustavo Petro, quien entregó nuevos detalles a través de sus redes sociales y aseguró que las imágenes que circularon inicialmente llevaron a una interpretación equivocada.
“El ciudadano norteamericano de origen en Texas, capturado en un apartamento del norte de Bogotá, al parecer no violó ninguno de sus hijos adoptados en Colombia. Lo sacó al balcón por un atoramiento por comer mal la comida. Las imágenes engañaron a los colombianos que fueron en masa a defender al niño”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
En desarrollo.
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