En el campamento terrorista que la Fuerza Pública bombardeó y asaltó en la selva de Vaupés, no fue encontrado el comandante de las disidencias de las Farc, Néstor Gregorio Vera Fernández (“Iván Mordisco”), pero sí lo que dejó detrás: las gafas recetadas que necesita para ver bien.
Lo curioso es que esta es la segunda vez, en menos de un año, en la que sobrevive por poco a una operación militar y al mismo tiempo pierde sus anteojos.
Sucedió al amanecer de este jueves, en la zona selvática de un área corregimental llamada Pacoa, a orillas del río Apaporis.
Tras la caída de las bombas, los comandos de las Fuerzas Especiales incursionaron y sostuvieron un enfrentamiento armado con los escoltas de Vera.
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