El 27 de marzo, el presidente Gustavo Petro anunció que su reunión con Kisti Noem, Secretaria de Seguridad de Estados Unidos, había sido un éxito. “Creo que le gustó Colombia”, afirmó. Sin embargo, recientes declaraciones de Noem controvierten al jefe de Estado. Según la funcionaria norteamericana, la reunión con Petro fue “polémica”.
La visita de Noem se realizó en el marco de una gira que la secretaria hizo a través de Latinoamérica: también visitó El Salvador y México. Fue enviada con orden directa del presidente Donald Trump, quien le dio la tarea de vigilar que los pactos para combatir el crimen organizado se estuvieran cumpliendo.
Aunque cada reunión tenía un tiempo estipulado de media hora, la reunión entre Noem y Petro duró hora y media. La funcionaria, según lo que dijo en su entrevista con Newsmax, sintió que la reunión estuvo tensa.
“Empezó con él criticando a nuestro gobierno durante aproximadamente media hora y hablando de como se malintepreta a los miembros del Tren de Aragua, que en realidad solo eran personas que necesitaban más amor y comprensión. Habló de como algunos de los miembros del cártel eran sus amigos”, dijo Noem.
La respuesta de la secretaria fue contundente: aseguró que Estados Unidos no legalizará las drogas y afirmó que el presidente Trump se mantendrá firme en buscar a los grandes capos y judicializarlos, “habrá consecuencias”, aseguró.
Además, agregó: “si los miembros de los carteles son tus amigos, pues los mataremos”, con un tono irónico finalizó diciendo que le dijo al presidente Petro que “si realmente piensa que los miembros del Tren de Aragua necesitan más amor y comprensión, le enviaría todos los que pueda manejar para que los ame más y ver lo que podría hacer para rehabilitar a esas criaturas malvadas”.
Las declaraciones de la secretaria Noem vuelven a dejar en tensión al gobierno estadounidense y al colombiano, que han tenido problemas para mantener unas relaciones diplomáticas amables debido a las diferencias políticas y personales entre Trump y Petro.
Por el momento, de esa reunión también se conoce que el gobierno colombiano habría hecho un acuerdo para proporcionarle información biométrica a Estados Unidos y así poder tener un mejor control sobre el flujo migratorio entre ambos países. Además, aseguraron que esos datos facilitarían combatir el crimen y la violencia.