La Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado salvó la investidura del representante David Racero, del Pacto Histórico, quien enfrentaba un proceso de muerte política –es decir, la pérdida de su curul– por cuenta de presuntamente destinar a un funcionario de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) a actividades de carácter privado, particularmente, el caso conocido por el lío del fruver.
El congresista petrista fue señalado de haber asignado a un miembro de su equipo de trabajo funciones relacionadas con un fruver de propiedad familiar ubicado en el occidente de Bogotá. El expediente indicaba que entre finales de 2020 y comienzos de 2021, el empleado habría asumido tareas operativas dentro del establecimiento, lo que podría configurar el uso de recursos públicos para fines particulares.
Sin embargo, en un fallo que data del pasado 11 de febrero, el alto tribunal determinó que “no se probó, libre de toda duda, la indebida destinación de dineros públicos, puesto que los medios de prueba que obran en el proceso no revisten la suficiente convicción para generar la evidencia y certeza necesaria para dar por probado el tipo objetivo de la causal”.
Es decir, no se logró recoger el suficiente material probatorio que permitiera evidenciar que el congresista puso a uno de sus trabajadores a asumir labores particulares en su fruver.
Conocida la determinación, Racero destacó que, con este, ya son siete procesos que se cierran a su favor de índole judicial y administrativo.
“Han pretendido destruir ni nombre, mi vida política y personal con ataques de toda índole, con tanta sevicia, como a muy pocos en medios de comunicación y en estas redes. Su intención fue y será acabarme a como dé lugar”, reclamó.
A su turno, el propio presidente Gustavo Petro celebró el fallo y, a diferencia de los cuestionamientos que ha formulado contra el Consejo de Estado por sus determinaciones, en esta ocasión aseguró que Racero fue absuelto y alegó por una “campaña mediática de desprestigio”.
El caso tomó fuerza tras la divulgación de unos audios en los que se escucha al congresista dando instrucciones a su conductor sobre compras y manejo de dinero en un fruver de Modelia.
En una de las grabaciones, Racero afirma: “Hoy no le entregue la plata a don Nelson. Yo ya le entregué $1 millón para la compra de mañana... porque mañana el mercado no es que sea así mucho, es básico”. El conductor habría atendido funciones propias del negocio familiar mientras seguía contratado como asistente de la UTL.
En esos mismos audios Racero describe las condiciones laborales de una vacante para un fruver —minimercado de frutas y verduras—, de propiedad suya. En una nota de voz enviada por WhatsApp, el congresista detalla que ofrece un salario mensual de un millón de pesos, sin ningún tipo de prestación legal, para una jornada laboral de 13 horas diarias, de lunes a sábado. El trabajador tendría un único día de descanso semanal.
“No tiene prestaciones, no tiene nada. Un millón... y sí, toca decirle que es tiempo completo. 7:00 de la mañana a 8:00 de la noche, ellos saben, un día de descanso a la semana, ellos sí tienen un día de descanso. Nos toca después ver cómo lo cubrimos y ya. Pues ojalá que pueda ir hoy, sí, para empezar a capacitarse y empezaría el primero de abril, esos tres días de capacitación”, se le escucha decir en uno de los audios.
La conversación también describe la lista de funciones que debe asumir quien acepte el puesto: desde operar la caja hasta limpiar baños, hacer pulpas de fruta, trapear pisos y alistar alimentos. “Ellos tienen que... todo, ellos son toderos. No solo caja, no, sino que también arreglan, hacen pulpa y hacen aseo, lavan baños, lavan los pisos, arreglan obviamente la comida, o sea estar dispuesta para todo, o sea cajera, pero de todo”, resume Racero.
El problema es que Racero ha construido buena parte de su imagen pública como un férreo opositor de la precarización laboral y un defensor de los derechos de los trabajadores.
En múltiples ocasiones ha manifestado su respaldo a las organizaciones sindicales y ha señalado las malas prácticas empresariales como uno de los flagelos que deben erradicarse del país. Además, hizo su carrera política cuestionando a otros políticos por denuncias de corrupción y nepotismo.