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Luis Miguel López, candidato conservador a la Cámara: “No nos da miedo decir lo que creemos y si eso es radical”

El actual representante conservador busca repetir curul con las banderas en contra del aborto, la eutanasia, la diversidad sexual e incluso la educación sexual en los colegios.

  • Luis Miguel López encabeza la lista del Partido Conservador a la Cámara de Representantes en Antioquia. FOTO: EL COLOMBIANO
    Luis Miguel López encabeza la lista del Partido Conservador a la Cámara de Representantes en Antioquia. FOTO: EL COLOMBIANO
hace 1 hora
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Hace cuatro años, cuando era un desconocido en la política, dio la sorpresa y sacó más de 50.000 votos que le alcanzaron para llegar a la Cámara de Representantes. Ahora, a sus 33 años, Luis Miguel López es la cabeza de lista del Partido Conservador en Antioquia y busca reelegirse en la Cámara.

López hace parte de Unión Familia, la filial política que nació de Lazos de Amor Mariano, una de las comunidades católicas más grandes no solo de Colombia sino del continente y la que lo llevó a la política. Hace cuatro años su candidatura era una apuesta, ahora es una certeza. Tanto, que le ofrecieron ir al Senado pero fue él quien quiso mantenerse en la Cámara.

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Sus propuestas son las mismas que ya lo llevaron al Congreso: “la defensa de la fe y los valores de la familia”. Eso significa para López y su equipo político y religioso estar, entre otras cosas, en contra del aborto, de la eutanasia, de la educación sexual en los colegios y de la adopción por parte de parejas del mismo sexo.

Cuéntenos un poco de usted y del porqué entró a la política

“Casado hace seis años con cinco hijos y con ganas de más. Amamos la familia. Negociador internacional y estoy terminando una maestría en Administración. Yo creo que esto nace más bien de una vocación que se va formando en el tiempo. Siempre en el corazón hubo mucho el servicio al bien común, pero también tiene parte de un encuentro con Dios a los 14 años. Empieza un camino en Dios en medio de una comunidad católica. Eso transforma mi vida y la visión de todo. Un día entre varios amigos, desde la universidad teníamos la inquietud de transformar una sociedad con principios, con valores, con lo que tenemos en el corazón. A los 25 años nace un movimiento que primero fue un tanque de pensamiento y de ahí nace todo esto. ¿Por qué? Uno dice, están pasando muchas cosas en lo público y se ataca a la familia, los temas contra la vida. Nosotros ya veníamos hace rato haciendo activismo provida, de familia, hombres de fe, mujeres muy preocupadas con esto y decíamos: “Hombre, allá hay un montón de ataques y nosotros, ¿qué estamos haciendo?”. Salíamos a unas marchas gigantes por la vida y no pasaba nada. Empezamos con el tanque de pensamiento y luego decidimos lanzarnos electoralmente. Me pidieron lanzarme a la Cámara. Yo pensé que no iba a llegar. Me lancé para ayudar al Senado y resulta que llegamos al Congreso de la República sin haber pasado por ningún concejo, ninguna asamblea, pero con un equipo espectacular”.

¿Qué es lo que la hace a esa comunidad tan exitosa que ya hasta tienen una filial política?

“No es una filial, pero sí surge en medio de muchos que estábamos ahí, que somos de Lazos, que hemos servido ahí hace muchos años. Como jóvenes decíamos, ¿qué vamos a hacer en este campo? Pero ya más a nivel personal, como laicos. Yo voy a misa todos los días, hago el rosario, pero no es que la Iglesia Católica lanzó a Luis Miguel al Congreso. Yo soy un feligrés que va a la iglesia y he tenido inquietudes vocacionales alrededor del tema público y entre varios nos juntamos y nació Unión Familia. Como hay gente que lleva ideas contrarias a la familia, contrarias a la fe, nosotros quisimos defender las nuestras”.

¿Son un grupo radical?

“No necesariamente. Nuestras intervenciones nunca atacan a nadie, más bien buscamos la unidad. El verdadero respeto y la verdadera libertad es cuando se respeta cómo piensa el otro. Eso sí, defendemos lo que creemos y lo que valoramos, lo que para nosotros es sagrado, nuestros hijos, nuestra familia, la vida desde la concepción hasta la muerte natural.Entonces uno dice, ¿qué significa radical? Porque los que defienden ideas contrarias, ¿son radicales o no lo son? Podríamos decir que somos radicales en lo que creemos y la verdad es que somos auténticos, no vamos con rodeos. No nos da miedo decir lo que creemos, la verdad que defendemos, y si eso es radical, bueno, no pasa nada”.

Vamos a la política, ¿qué hizo estos cuatro años en el Congreso?

“Nos tocó un Congreso bastante difícil. Cuando nos lanzamos íbamos con una meta clara: defender la familia, la vida desde la concepción hasta la muerte natural, el trabajo, la propiedad privada, la empresa, pero también al trabajador, buenas condiciones laborales y nuestra fe que hoy vemos que a través de las leyes está siendo atacada. Logramos liderar en gran parte la bancada provida, de familia y de la fe en el Congreso de la República. Hemos tumbado más de 50 iniciativas en contra de la vida y de la familia que querían socavar la libertad de los padres para educar a los hijos. Han querido impulsar esta agenda de cambio de sexo en menores. Nosotros hemos detenido esto. También logramos sacar tres leyes adelante: Kit Mamá Cuentas Conmigo, Sello Hecho en Familia y Ley de Voto Nacional, aunque tenemos más de 50 radicadas de coautoría. Fuimos unos de los que más hicimos debates de control político en el Congreso de la República en temas de seguridad, pensiones y salud. Vamos con principios y valores a defender esto, pero también lo hacemos de manera integral defendiendo al país. Fuimos a defender Antioquia, logramos que se le entregara a la Gobernación el Túnel del Toyo, los recursos para el metro de Medellín”.

Cuando habla de defender la vida, la familia y la fe, eso en términos prácticos, ¿es ir en contra de la eutanasia, del aborto, de la adopción de parejas del mismo sexo?

“Sí, concretamente cuando decía tumbar más de 50 iniciativas es que han querido avanzar proyectos de ley como la promoción de la ideología de género en los colegios obligatoriamente, la educación sexual integral. Fuimos a tumbar eso. Las drogas, un proyecto de ley que quisieron avanzar en cuatro oportunidades, logramos tumbarlo, gracias a Dios. La eutanasia, suicidio asistido por depresión en niños. Sabemos que es álgido, pero tenemos claridad y fuimos con argumentos dando una discusión importante. Han querido avanzar el aborto a través de leyes, hemos logrado tumbar también esas iniciativas. También radicamos proyectos como Los Padres Educan, que busca fortalecer la educación de los padres a sus hijos a través de los colegios. Logramos darle un debate, no logramos pasarlo completamente. También un proyecto que logramos darle tres debates y era volver a la urbanidad de Carreño, temas de orden, de principios. Ha sido ese camino de tratar de sacar adelante proyectos y tumbar lo que va en contra de estos principios”.

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Pero si se está en contra del aborto y además no se promueven iniciativas de educación sexual integral, ¿qué alternativa queda para reducir el embarazo adolescente en el país, para que los hijos sean más deseados?

“El proyecto Los Padres Educan va mucho en la línea de que los padres tienen que meterse en la educación afectiva de los hijos. Le hemos dejado esta educación a los colegios y ese ha sido el gran error, porque en vez de disminuir ha aumentado el embarazo adolescente o los problemas asociados a enfermedades de transmisión sexual. Eso es parte de la realidad de lo que vemos externamente”.

¿Pero entonces la educación en los colegios es mala, es peor que la educación en casa?

“No. Nosotros hemos ido en búsqueda de que se dé una educación afectiva responsable. Hoy se le quiere entregar a los niños el mensaje de que vayan a tener relaciones. La pregunta es: ¿será que eso sí protege el corazón de esa mujer o de ese varón y le está enseñando a respetar? Más allá de una relación, cómo se protege a esa mujer, cómo hoy la sociedad está usando a las mujeres o los hombres estamos usando a las mujeres, o viceversa. Tenemos una gran preocupación de volver a principios afectivos correctos y responsables. ¿Y eso cómo se hace? Revisando la educación que se quiere dar. ¿Por qué estamos en contra de la educación sexual integral? Integral, no la educación sexual, porque hipersexualiza a los niños con los manuales, enseña el aborto, más la ideología de género que ni siquiera tiene una base científica. La alternativa es decirles a los padres que tienen que inmiscuirse en la afectividad de los hijos y protegerlos. El primer círculo protector de los hijos son los padres. Por ejemplo, en los casos de abuso sexual que todos los días están creciendo, los padres no están entendiendo la afectividad de sus hijos y no los están cuidando”.

Todos hemos escuchado a abuelas de 70, 80 años que tuvieron una educación muy estricta. La visita en la sala de la casa con el novio hasta casarse. Luego tuvieron 10, 12 hijos y si uno les pregunta ahora, muchas dirán “a mí me casaron con ese señor y prácticamente me violaba porque yo ni sabía lo que era una vagina, ni que se podía disfrutar el acto sexual, ni que yo podía decir sí o no”. ¿Significa volver a eso o cuál sería el ideal de esa educación y de esa actividad sexual en Colombia?

“No se podría generalizar eso. Entiendo lo que vos decís y lo bonito de hoy es que tenemos más medios, más formación, pero nos fuimos al otro extremo. Ese es un extremo, pero nos fuimos al otro y tenemos que volver al medio, a la virtud. Yo te hablo de mi experiencia personal y la de muchos jóvenes y familias, entendemos que la sexualidad no es un tabú, es una cosa muy hermosa, pero bien llevada, respetando a la mujer y que la mujer también respete al hombre. Eso es una afectividad responsable, que piensa en el otro, que no es utilizar al otro, es el amor verdadero. Estamos en un momento donde la mentalidad es que no importa y se acuestan con el que sea. La fidelidad hoy es un tema muy complejo de encontrar y muchas mujeres sufren demasiado por eso”.

¿Cómo hacer leyes no para meterse en la cama de cada persona a decirle lo que es bueno y malo, sino para que Colombia sea un mejor lugar para tener hijos?

“Yo creo que estas conversaciones que estamos teniendo son valiosas y hay que darlas. Más allá de un tema personal, sí tenemos que ir en búsqueda como sociedad de lo bueno, de lo verdadero, del bien. Hemos alertado sobre el relativismo en el que estamos hoy; yo creo que el Estado ha tenido un enfoque equivocado frente a solucionar los problemas: ataca las consecuencias, pero no las causas. Si la familia hoy está mal, casi el 50% de los hogares son monoparentales, hay hijos que no tienen papá o mamá presentes y deberíamos estar muy preocupados por eso. ¿Cómo se construye un hogar? Desde la institución primera que es el matrimonio, cómo están las relaciones interpersonales entre varón y mujer. El Estado ha empezado a tratar de solucionar los problemas que tienen los hijos, pero no ha solucionado la raíz del problema que son los padres y la familia”.

“El Estado tiene que tener un enfoque hacia los padres de familia. La educación se le ha dejado a los colegios y los padres han delegado esa educación. El Estado tiene que saber que los padres son los llamados a acompañar, educar y cuidar a sus hijos, nunca va a reemplazar a los padres. Hay que ir a los padres, ayudarles en temas de salud mental, relaciones de pareja, cómo tener un hogar bien constituido. Que el Estado pueda tener un enfoque más desde la familia para que los padres, cuando decidan estar juntos y tener un hijo, lo tengan bien”.

Mencionó un tema importante que es la salud mental. Usted se opuso a un proyecto de ley que buscaba regularizar la eutanasia para casos de depresión. ¿Qué propuesta tiene relacionada con la salud mental? ¿Cómo mejorar las condiciones de salud mental para que ninguna persona tuviera que llegar a ese extremo de no querer vivir más?

“Lo primero es que queremos rechazar algo importante: somos seres biopsicoespirituales, la relación con Dios es un tema muy importante y hay una gran raíz ahí, pero nuestra gran propuesta es la defensa y recuperación de la familia. Hoy estamos en un punto de individualismo donde la sociedad es “yo, primero yo, segundo yo, tercero yo”. Esto nos está llevando a aislarnos. La ley natural nos dice que nacimos para estar en comunidad, en familia. Hoy estamos aislados por las redes sociales, los jóvenes construyen realidades diferentes. Nosotros crecimos en familias de dos, tres hermanos, jugábamos, aprendíamos de la solidaridad, peleábamos, y llegábamos preparados al colegio. Hoy se habla mucho de bullying, pero cuando tenés una primera comunidad, tus padres te enseñan las relaciones interpersonales y que los niños por naturaleza somos complejos y hasta crueles. En la familia aprendés a relacionarte. Como hoy hay pocos hijos y están las redes sociales, hay que recuperar la familia y ver qué nos está aislando. El tema de redes sociales, el celular...”

Justo de eso le iba a preguntar. Hay una tendencia en países como Australia, Francia, España, de restringir el uso de redes sociales para menores de 15 años. ¿Tiene alguna propuesta sobre eso?

“Sí, hay un proyecto de ley andando. Lo estamos apoyando y vamos a prohibir las redes sociales en los colegios y para menores estamos revisando si desde los 16 años. El celular también es un punto de discusión que hay que abordar. Como sociedad estamos normalizando entregarle a un niño un celular desde los 5 años y por eso los niños hoy están viendo pornografía a esa edad. Un niño que no entiende de eso y va a experimentar a los colegios”.

Pero, ¿y si en el colegio tampoco les explican nunca?

“Todo en las etapas correctas. Los niños a los 5 años no tienen que estar viendo pornografía. La afectividad tiene unos procesos a los 7, a los 10 años, cuando empiezan a hacer preguntas. Tenemos academia detrás, tanque de pensamiento, formadores que saben las etapas correctas. Los niños se están adelantando y no saben cómo utilizar sus emociones, por eso vemos esos casos. Si esto nos toca prohibirlo, hay que prohibirlo. Por lo menos las redes sociales las vamos a prohibir y también los celulares en los colegios, como ya lo hacen algunos privados; lo vamos a lograr en todos los colegios del país. Hay que explorar lo que pasa con los menores en los celulares. Los contenidos están generando hipersensibilidad, es como las drogas, generan dopamina. Niños que se han suicidado porque les quitan el celular. Genera una dependencia, una adicción real y nos está aislando de la sociedad. Esto está afectando la salud mental. Nuevamente, atacamos la consecuencia o la causa. Todo nace desde la familia, necesitamos recuperarla”.

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Hablemos de políticos. Usted llegó al Congreso con Óscar Mauricio Giraldo, también del Oriente antioqueño, que sacó casi 100,000 votos, pero ahora no van en llave, ahora usted va con Jonathan Tamayo. ¿Qué pasó?

“Óscar Mauricio es un gran amigo, lo quiero mucho y rezo todos los días por él. En Unión Familia las decisiones no son personales, son en equipo. De hecho, no dependen de nosotros”.

En Unión Familia tienen una asamblea de ocho personas religiosas, entiendo que ellos son los que toman las decisiones.

“Se extiende un poco más. Esto es bonito porque somos una comunidad política donde no hay jefes políticos. La asamblea decide quiénes siguen y Mauro tomó una decisión personal, no estuvo de acuerdo y se lanzó solo. Le deseamos lo mejor, oro por él, me encantaría que volviera a Unión Familia. Nuestro candidato ahora es Jonathan Tamayo. A mí me pidieron volver a la Cámara porque está un poquito más difícil”.

No, a usted le ofrecieron el Senado primero, me contaron. Uno saca 50,000 votos y a los cuatro años tiene derecho al Senado. Es lo normal políticamente.

“Aquí se actúa muy diferente al mundo político. Me pidieron volver a la Cámara porque por números electorales en el partido es más complejo, no sabemos si se logre una tercera curul. Para lograrlo habría que llegar de segundos o primeros. Esas fueron las consideraciones que tuvieron mis hermanos y me lo pidieron. Hablé con mi esposa y aquí estamos dando nuevamente la tarea en la Cámara. En comunidad llegamos más lejos. Desearle a mi hermano Mauro lo mejor, pero en comunidad vamos a llegar más lejos”.

Jonathan tiene siete candidatos a Cámara y todos son hombres, ¿hay machismo?

“Hay una mujer, y no, para nada. Como somos muy de familia, por ejemplo, Jonathan tiene tres hijos, yo tengo cinco. Hay unas mujeres espectaculares, les decimos “usted es la próxima” y dicen “no, yo no dejo solos a mis hijos”. Es una decisión personal de ellas. Hemos lanzado muchas mujeres al concejo, tenemos concejales en Jardín, en Marinilla, pero muchas por su vocación de maternidad deciden no lanzarse para no dejar a sus hijos solos”.

Eso es un reflejo de una realidad que viven muchas mujeres en Colombia. Ellas, por ejemplo, en su caso tienen el privilegio de tener un esposo que vela por ellas, que está presente, que tiene trabajo. Pero muchas mujeres son madres solteras que tienen que sacar a sus hijos adelante, que además terminan cuidando a sus propios padres. ¿Qué hacer desde el Congreso, qué alternativas darles para que puedan ser madres deseadas, pero también llevar adelante su proyecto de vida, lanzarse a la política, formar una empresa, ganar salarios más justos?

“Yo creo que es la libertad que hoy tenemos. Además, es una misión de familia, aunque mi esposa no esté dando la cara como yo acá, nosotros dos vamos al Congreso, somos los dos y es una decisión de familia. Si no fuera así no lo haría y sería muy difícil porque los tiempos obligan a estar muy unidos. Lo que vos decías, les ha tocado solas porque se rompió una relación y es muy difícil. El día de mañana puede ser mi esposa y yo no tengo problema en quedarme en la casa si me toca, pero ella tiene que estar de acuerdo. Hay que decirlo con realidad, las mujeres y los hombres tenemos diferencias. Hay profesiones donde no se puede exigir 50% mujeres y 50% hombres, en la construcción, por ejemplo, hay diferencias físicas”.

¿Y en la política cree que hay diferencia o ahí sí está paritario?

“La mujer tiene una vocación de maternidad muy grande. Me he encontrado con mujeres en política que lo hacen muy bien, son mamás, pero les remuerde el tema de la maternidad en su corazón. Muchas mujeres no deciden estar en política porque quieren ser madres. Los hombres, con la esposa apoyando, puede ser más fácil. Por la misma condición y diferencias que tenemos puede que no logremos que sea paritario naturalmente; que por ley se exija 50/50 es diferente. Forzar las cosas tampoco es el objetivo, queremos forzar que la mujer tiene que hacer de todo y el hombre también, pero tenemos diferencias”.

Usted ha dado una batalla en contra del aborto, de la interrupción voluntaria del embarazo en Colombia. Si estuviera en sus manos, ¿cómo sería esa ley o no existiría? ¿Ni siquiera en las causales que inicialmente había determinado la Corte Constitucional, ni en la semana 24, ni en la 12, ni en la cero? Usted Promovió un minuto de silencio en el Congreso porque considera que los abortos son asesinatos...

“La pregunta es: ¿cuándo comienza la vida? Esa es la pregunta que nos tenemos que hacer. Si al minuto, 30 minutos después de tu concepción, te hubieran interrumpido (entre comillas, porque la vida no se puede interrumpir; interrumpes la música y luego le das play), vos no estarías acá”.

No me hubiera enterado...

“Hay cosas de las que uno no se entera, pero nosotros sí nos enteramos de que eso sucede y uno tiene que tomar acción. La vida comienza desde la concepción y termina hasta la muerte natural. Esa es nuestra postura, es clara y la vamos a defender”.

¿Y bajo ninguna circunstancia se puede terminar la vida?

“Así es. En 2006 las tres causales fueron una excusa para promover el aborto en Colombia. La Corte tomó esa decisión y la gente pensó que eran causales extremas, pero lo que han buscado es el aborto incluso hasta el noveno mes, como se hace hoy, sin ninguna causal. La más difícil es por violación. Hemos dicho que tenemos que acabar con el abuso sexual; el niño no tiene la culpa, ni la madre. Busquemos la adopción, acompañemos a esa madre. ¿Quién soy yo para quitarle la vida a alguien en cualquier momento?”

¿Pero también para obligar a una madre a dar vida cuando no quiere? Si la madre tiene esa facultad de dar vida, ¿no tiene ella también esa facultad de decidir cuándo sí y cuándo no?

“No, porque es otra vida, no es la vida de ella. Yo puedo decidir sobre mi vida, pero no sobre la de otro. Ese es el mandamiento de “no matarás”, un tema de sentido común. Por eso la causal más difícil es por abuso porque fue sin la voluntad de ella, pero cuando vas a estar con alguien, puede haber un embarazo y tenés que ser responsable”.

Si hubo educación sexual sí, porque si tenés unos papás ignorantes y en el colegio prohibieron la educación sexual integral, llegas gringo.

“Son pocos los casos en que puede pasar eso, la mayoría sabe que después de una relación puede haber vida. El problema ni siquiera es el bebé, es que a las mujeres no las están acompañando. Una mujer se arrepiente del trauma posaborto, pero nunca se arrepiente de haber tenido una vida”.

O puede que sí pero no lo dicen porque está muy satanizado...

“Siempre puede pasar, pero según la ley natural, la búsqueda del bien está bien. Hay que reflexionar cómo uno rechaza a un bebé, pero es lo que está pasando hoy”.

Usted ahora hablaba de la promoción del aborto y yo entiendo que lo que ha ocurrido es la despenalización. Los abortos han existido desde siempre con métodos artesanales y peligrosos que ponen en riesgo a la mujer. ¿Cree que una persona que decide abortar debe ser penalizada por eso? ¿Una madre debe ir a la cárcel, pagar una multa, ser señalada de asesina porque tomó esa decisión?

“No, yo no estoy en ese punto. La verdad es que muchas de las que lo hacen no entienden qué están haciendo. Habrá que ver alternativas, es difícil decir eso de que nadie lo hace con conciencia. Ha faltado conciencia de lo que está sucediendo. Tampoco hay que juzgarlas ni señalarlas. Hay que acompañar, pero tenemos que acabar con el aborto porque son bebés. Decía la Madre Teresa de Calcuta, si una madre no aprende a cuidar la vida desde el vientre, ¿qué esperamos de los que estamos afuera? Es el momento más vulnerable. Un bebé de un mes de nacido que lo dejes tirado se muere, no hay diferencia. Es un tema de conciencia, de amor por la vida. Si esto no lo acabamos y no nos respetamos acá, no nos vamos a respetar afuera. Además, vean un aborto cómo es...

Leí que en los retiros espirituales de Lazos ponían un video de un aborto, ¿es así?

“Es muy difícil el tema, y a veces no queremos enfrentarnos a lo que hablamos. Si usted promueve eso, no es capaz de ver lo que promueve. Muchas defienden eso y no se han dado cuenta, porque a una niña le enseñaron un feminismo radical de “mis derechos” y le dicen que es un cúmulo de células. Miren una ecografía, lo formado que está a los dos o tres meses. La sociedad tiene que enfrentar esto y nosotros discutimos el tema sin miedo, porque cuando se calla se pierde la sensibilidad sobre la vida”.

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