El partido entre DIM y Junior por la fecha 12 de la Liga Betplay se desarrollaba con normalidad, hasta que, en el minuto 69, un grupo de hinchas generó desorden en la gradería occidental y el árbitro Andrés Rojas decidió suspender el juego.
De acuerdo con lo informado por Daniel Ossa, presidente del DIM a los micrófonos de Planeta Fútbol, los hechos se presentaron “luego del minuto 68, cuando varios hinchas de Junior se reunieron en la zona occidental, se organizaron para tomarse una foto con unos trapos y empezaron a realizar unos cánticos, algo que los aficionados nuestros rechazaron”.
Y continúa su relato, “fue allí cuando empezaron a lanzarles agua como respuesta a esa provocación lo cual generó que aparecieran más hinchas de Junior en esa gradería. Cuando el grupo de seguridad llega para decirles que no pueden estar allí, porque no había ingreso a aficionados visitantes, empezaron a agredir a los chicos de seguridad y se lanzaron al campo”.
Según detallo Ossa, “luego de lanzarse al campo, llegaron hasta el bando del DIM, una chica apareció en la cancha y fue allí cuando la Policía ingresó para evacuarlos del estadio. Al ver que no querían salir fueron acompañados hasta la tribuna sur para sacarlos por ese sector”.
Ossa, sostuvo que durante los minutos que duró el inconveniente, tanto el árbitro Andrés Rojas, como el técnico Alfredo Arias, los jugadores y dirigentes del Junior estuvieron dispuestos a continuar el partido si existían las garantías para ello.
“Quiero agradecer al cuerpo arbitral, a los jugadores del Junior, el profe Arias, y Héctor Fabio Báez que siempre estuvieron tranquilos y dispuestos a continuar con el partido. El árbitro Rojas salió un momento del terreno a esperar que se pudiera retomar la normalidad para poder seguir con el juego y así se hizo cuando el comandante de la Policía le garantizó que todo estaba controlado”, enfatizo el Presidente Poderoso.
De igual manera, realizó un llamado a los aficionados rivales. “El tema de las hinchadas se convirtió en un reto para las autoridades porque cuando se cierra fronteras, ellos buscan cómo entrar y eso fue lo que pasó en el Atanasio. Que no solamente ingresaron sino que sacaron trapos, y empezaron a cantar para provocar, para como dicen ellos demostrar que no acatan las reglas”.
Por eso, dijo Ossa, “hay que hacer un llamado a los hinchas que retan a las autoridades y afirman que ingresan dónde sea, que no tienen estadios vetados, porque eso está afectando el juego. Ellos habían podido estar ver el partido y salir tranquilos, pero su objetivo era hacerse notar y retar a los aficionados, afortunadamente nuestros hinchas se controlaron, tuvieron cordura para no perjudicar el equipo”.
Hay que recordar que, en el pasado reciente, Atlético Nacional también se vio perjudicado por unos hechos similares con los mismos hinchas, cuando ganaban el partido ante Junior, se presentó una batalla campal en la gradería y ese día el central decidió dar por terminado el partido.
Luego, Junior demandó y la Dimayor le entregó los tres puntos que había perdido en la cancha, algo que, en ese momento fue catalogado como injusto por los seguidores de Atlético Nacional.
Ahora, se vuelve a repetir un hecho de alteración del orden en el Atanasio, esta vez en la tribuna occidental y, aunque no pasó a mayores, sí afectó durante 15 minutos el compromiso.
Finalmente, se reanudó el compromiso y el Poderoso ganó 2-0 con tantos de Alexis Serna y Francisco Chaverra, para llegar a 13 puntos y, con un partido aplazado ante Chicó, mantener las opciones matemáticas de meterse entre los ocho.